EL BAÚL DE LOS RECUERDOS DE LA LIBERTADORES / NOTA 5
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"Los uruguayos están locos", decía Spencer que quería volver a Ecuador

La incorporación del ecuatoriano a Peñarol generó una guerra política en la AUF. Después de la final que ganó ante Nacional, pronunció esa frase al ver que todos los jugadores se tomaron a golpes de puño.

El año futbolístico uruguayo de 1960 se abrió con la confirmación de lo que Hugo Bagnulo, director técnico de Peñarol desde febrero de 1958, había previsto: el 7 de enero renunció al cargo. Inmediatamente surgió la danza de nombres para sustituirlo. Los húngaros Hirsch y Orth; el argentino Guillermo Stábile; el brasileño Flavio Costa y el oriental Juan Carlos Corazo —reciente laureado campeón en el Sudamericano de Guayaquil de diciembre de 1959—, aparecieron como candidatos.

El 10 de enero retornó de Ecuador el técnico Juan López después de dirigir a la selección de ese país, con buen éxito, en el referido campeonato donde ocupó por primera vez en la historia el cuarto lugar. También él, se sumaba a la lista de posible futuro técnico de Peñarol. Se le tributó una gran recepción en el aeropuerto. Allí estaba Hugo Bagnulo, en primera fila, para recibir a su amigo.

“Dado que lo tuvo a su cargo durante su actuación en Ecuador —señaló el vespertino"Acción" en un amplio reportaje publicado al día siguiente—, interrogamos a Juancito López acerca del delantero Alberto Spencer, jugador de 22 años, por cuyo concurso se interesa Peñarol: ‘Sin lugar a dudas —señaló al respecto—, es un gran jugador. Tiene juventud y se desempeña en los tres puestos centrales de la línea de ataque (...) Hay que tener en cuenta que el Real Madrid ya puso sus ojos en este jugador y que agotará todos los recursos posibles para lograr su contratación".

La afirmación destacada en negrita confirma lo que expresaba Bagnulo, recogido en la nota anterior No. 4. El retorno de Juan López y su opinión sobre el ecuatoriano reafirmó aquella idea que estaba"en carpeta".

El 25 —siempre de enero de 1960—, fue designado DT de Peñarol el uruguayo Roberto Scarone que dirigía desde hace años en Perú.

Peñarol adquirió a Spencer por 10.000 dólares

En tiempos donde los dirigentes decidían los jugadores a contratar sin la preeminencia que hoy en día tienen los directores técnicos convertidos en omnipotentes"dueños" de las resoluciones sobre la adquisición de jugadores, los directivos de Peñarol entendieron que debían buscar con urgencia algunos futbolistas para reforzar el equipo para la nueva temporada. La interrogante surgía sobre la posibilidad que pudieran ser utilizados en la final pendiente por el título de Campeón Uruguayo de 1959. El reglamento, claramente, no permitía esta posibilidad. Pero, los aurinegros uruguayos resolvieron emprender la lucha contra los molinos de vientos...

El 21 de enero, el Presidente de Peñarol Cr. Gastón Guelfi, viajó a Ecuador para contratar a Alberto Spencer. Al día siguiente"El Día" informó que "Nacional se interesó por Spencer y concretó una oferta". En los hechos, el Everest había tasado al jugador en 10.000 dólares. Nacional ofreció 12.500. Al llevar Guelfi a Guayaquil la cotización había subido a 15.000...

En la mañana del 31, el Presidente Guelfi retornó a Montevideo. Destacó que "al Presidente del Everest, Alfredo Isaías y al Presidente de la Federación Ecuatoriana, Muñoz Medina, personas que hicieron todo lo posible para que el éxito se alcanzara. Las tratativas se hicieron en presencia de directivos del Everest, de Spencer y de sus familiares. En un primer momento el jugador deseaba la mitad de lo que se pagaba por su pase. Tuve que disuadirlo de esa posición y explicarle que en la mayoría de las transferencias, los jugadores como máximo, obtenían el 20% y que por lo tanto a él se le trataba con suma deferencia ya que de los 10.000 dólares que se pagó por su pase, 4.000 dólares fueron para él".

“La Mañana" ofreció el resto de las condiciones de la transferencia: "Si Peñarol fuera de gira —como se espera—, jugaría ante el Everest asegurándole 2.000 dólares más de recaudación. Si no lo hiciera deberá abonar 3.000 dólares. El plazo para cumplir esta condición vence en los primeros meses de 1961 (...) Asimismo, no existe el compromiso de pagarle a Spencer un salario mensual de 250 dólares, como se ha informado. Percibirá entre el mínimo o máximo, la mejor paga adjudicadas a futbolistas del plantel superior".

Spencer no viajo a Montevideo con el Presidente Guelfi porque tenía compromisos que cumplir. Con el Everest jugaba por el campeonato de la provincia ante la selección de Quito y, como refuerzo del Barcelona, se había comprometido a jugar frente a Palmeiras en Guayaquil. Guelfi completó la información: "Spencer tiene tanta ansiedad que me estaba esperando en el aeropuerto cuando llegué. Es soltero y viene solo a Montevideo...".

22/02/1960: "El Diario" muestra las primeras fotos de Spencer a su arribo a Montevideo.
 

Decisiva reunión de la Conmebol en Montevideo

Por esas cosas exclusivamente atribuibles al destino, una huelga de diarios dejó sin prensa al Uruguay durante varios días de febrero de 1960. Por esa exclusiva razón, cuando los periódicos reaparecieron, apenas difundieron mínimas noticias de las reuniones de la Confederación Sudamericana de Fútbol llevadas a cabo a partir del 15 de febrero de 1960. Las mismas se desarrollaron en la vieja casona sobre la principal Av. 18 de Julio de Montevideo, donde funcionaba la sede de AUF y de la Conmebol. Tampoco se publicaron amplios detalles en la prensa de los demás países del continente que se limitó a transcribir los escuetos cables de las agencias de noticias. Por estos motivos me ha sido imposible obtener la lista de asistentes a esos encuentros trascendentes donde —en los hechos—, se puso en marcha el Campeonato Sudamericano de Clubes Campeones de América al realizarse el sorteo de los partidos de cuartos de final, aprobándose el reglamento definitivo.

El sorteo arrojó los siguientes partidos de cuartos de final para el torneo que comenzaba a partir del 15 de abril de 1960, debiéndose poner de acuerdo los clubes para las fechas de los mismos: San Lorenzo (ARG) vs. Esporte Clube de Bahía (BRA); Campeón de Uruguay que no se conocía hasta el momento) vs. Jorge Wilstermann (BOL); Universidad de Chile vs. Millonarios (COL) y Olimpia (PAR) vs. Universitario (PER). El dirigente peruano que asistió pidió y se le concedió, un plazo de dos semanas para confirmar la participación de los cremas incaicos cuya inscripción fue en carácter condicional.

Transcurridas ese plazo no hubo respuesta afirmativa sobre la participación de Universitario en el nuevo certamen. De esta forma, sin jugar, Olimpia de Paraguay quedó automáticamente clasificado para disputar las semifinales.

La incertidumbre uruguaya por el campeón

El Campeonato Uruguayo de 1959 no pudo culminar en tiempo y forma por consecuencia de los resultados deportivos. Nacional y Peñarol culminaron igualados en el primer lugar con 26 puntos al terminar la disputa de las dos ruedas el domingo 28 de noviembre. El viaje de la Selección de Uruguay para participar en el Campeonato Sudamericano Extraordinario en Guayaquil, que comenzó el 5 de diciembre, impidió la disputa de la final inmediata para consagrar al campeón. De acuerdo al reglamento los clubes tenían que ponerse de acuerdo en la fecha en que dirimirían el título, comunicándolo a la Asociación. El tiempo fue transcurriendo sin que ello ocurriera...

Uruguay con la base de los jugadores de Nacional y sin el aporte de ningún futbolista de Peñarol —fueron excluidos por AUF porque el club no los autorizó a concurrir a las prácticas por no estar de acuerdo con el preparador físico designado—, se consagró Campeón Sudamericano en el Estadio Modelo de Guayaquil. Con su equipo armado, con la dirección de Ondino Viera que llevaba cuatro años en el cargo y con la aureola triunfal de sus jugadores que retornaban triunfadores de Guayaquil, Nacional aguardaba con tranquilidad la instancia decisiva.

Spencer debutó marcando 3 goles a Atlanta

Peñarol dirigido por Roberto Scarone y con el mismo plantel de 1959, arrancó el año sesenta a los tumbos y con malos resultados. Para colmo, en un clásico disputado ante una formación juvenil de Nacional, que se llevó a cabo en la cancha de Estudiantes de La Plata, el 13 de febrero de 1960 —ese día debutó Roberto Matosas con la camiseta aurinegra—, perdió por goleada 0:4. Cuatro días después, en la reunión de la Junta Dirigente de AUF, los clubes grandes de Uruguay informaron que se habían puesto de acuerdo para disputar la final por el título de Campeón Uruguayo de 1959 el... domingo 20 de marzo de 1960, en horas de la tarde, en el Estadio Centenario. Ese día se conocería el rival de Jorge Wilstermann, Campeón de Bolivia, en los octavos de final del Campeonato Sudamericano de Clubes Campeones.

El lunes 22 de febrero de 1960, en horas de la tarde, Alberto Spencer bajó de la escalerilla del avión en el aeropuerto de Carrasco. Venía solo. Con un pequeño bolsito deportivo en su mano izquierda y un portafolio en la derecha. Lo esperaban el Presidente Guelfi; el Secretario de Prensa del club, José Valverde y un siempre sonriente Juan López. Con grandes anuncios en la prensa, fue promocionada como "la esperanza de Peñarol".

Ese mismo día, 22 de febrero, sin ningún tipo de anuncio, ni publicidad, también llegó "para probarse" un modesto jugador argentino, entreala derecho (No. 8), nacido en Saladillo el 29 de septiembre de 1933, que no había llegado a jugar en la primera división de Estudiantes de La Plata y Quilmes, pero que había triunfado en Centro Iqueño de Perú, consagrándose campeón en 1956 dirigido por Scarone. Se llamaba Carlos Abel Linazza. Ambos jugadores pidieron pase oficial en AUF el 4 de marzo.

El 8 debutaron ambos jugadores en Peñarol (que insólitamente y por única vez en su historia, vistió camiseta roja), enfrentando a Atlanta de Villa Crespo donde jugaban Errea, Carlos y Mario Griguol, Osvaldo Zubeldía, Artime, Betinotti y los uruguayos Wálter Roque y Manuel Pedersen. Peñarol ganó 6:2 con... ¡Tres goles de Spencer!

Guerra reglamentaria por Spencer, Linazza y Pedra

Al día siguiente el vespertino "Acción", convertido en vocero oficial de Peñarol, lanzó una interrogante que conmocionó el ambiente: "¿Están habilitados Spencer y Linazza para la final?" Fue la batalla que inició una guerra en la Asociación Uruguaya de Fútbol con los dos clubes grandes en pugna.

Ante la situación planteada Peñarol fue por más y redobló la apuesta. Adquirió al entreala izquierdo de Liverpool, Guillermo Pedra —también moreno como Spencer—, en tanto"Acción" anunció que también actuaría en la final. Era un nuevo ataque al reglamento que determinaba que la final tenía que ser disputada por los equipos con sus jugadores que actuaron en la temporada 1959 cuyo campeón definía la final. Pedra había sido la figura de Liverpool en ese año evitando que el club descendiera. Ahora, al pasar a Peñarol, tenía la chance de clasificarse campeón defendiendo la camiseta de un club al que había enfrentado con Liverpool... El 12 de marzo, con Spencer, Linazza y Pedra, el "nuevo Peñarol" goleó a Tigre de Argentina 5:0 con dos goles de Spencer y dos de Linazza.

Faltando apenas ocho días para la gran final la confusión era total. Peñarol daba por descontado que los tres nuevos jugadores defenderían al club en la final. Nacional resolvió romper el silencio. El Presidente del club, José Añón, apareció en la prensa afirmando que lo que pretendía Peñarol era "un verdadero absurdo". Y agregó: "Nacional mantiene su posición principista y de acatamiento a todas las disposiciones reglamentarias. No podemos guardar silencio frente al absurdo de las pretendidas inclusiones de Spencer, Linazza y Pedra, por parte de Peñarol en el clásico del domingo. Absurdo es pretender reglamentar o reformar los estatutos de la Asociación para definir una final del campeonato uruguayo. No existe ningún antecedente que abonen las inclusiones de esos jugadores de Peñarol, que han solicitado pase en la temporada de 1960 y que se pretende ahora puedan actuar en un partido final correspondiente a la temporada 1959".

08/03/1960: Tercer gol de Spencer el día de su debut con camiseta roja, única vez que Peñarol usó ese atuendo.
 

El miércoles 16 de marzo de 1960 fue definido por "Acción" como "La hora 0". Esa noche, en la Asociación Uruguaya de Fútbol la Junta Dirigente resolvió por 7 votos a favor y 3 en contra,"la habilitación de los jugadores incluidos en la lista de limitación presentada el día 14 de marzo de 1960". La resolución no sólo amparó a Spencer, Linazza y Pedra (éste no jugó la final), sino también a las nuevas incorporaciones del modesto club El Tanque que, en el preliminar de la final, disputaba la definición del Campeonato de la Extra, la última división amateur que, por entonces, tenía el fútbol uruguayo.

Todos los jugadores —menos Spencer—, a las "piñas"

Asistí a aquella final del 20 de marzo de 1960 que cerraba la historia. Se agotaron las 67.446 entradas que se pusieron a la venta. Hasta hoy en día, esa cantidad de ingresos adquirido por los hinchas constituye el récord de colocación de localidades para un partido entre dos clubes locales en el Uruguay. Un sol pleno de otoño iluminó la tarde dominguera. Arbitró Pablo Víctor Vaga. El "nuevo Peñarol" formó con Maidana, William Martínez y el brasileño Salvador; Pino, Goncalvez y Aguerre; Cubilla, el argentino Linazza, Hohberg, el ecuatoriano Spencer y Borges. El mismo equipo que había armado Hugo Bagnulo con los dos nuevos jugadores incorporados. Nacional lo hizo con Roberto Sosa, Troche y Di Fabio; Collazo, Rubén González y Mesías; Salvá, Héctor Rodríguez, Wálter Gómez (sí, la gran estrella de River Plate, aquel de "la gente ya no come / por ver a Wálter Gómez"), el paraguayo Romero y Escalada.

El partido fue muy parejo. Al terminar el primer tiempo Nacional tuvo el perjuicio de la lesión de Wálter Gómez. En tiempos sin cambios en los equipos, aquel notable jugador que era Wálter actuó en desventaja física en la segunda etapa, como figura nominal, en la punta izquierda. Peñarol ganó 2:0 con goles de Cubilla a los 78’ y Linazza de penal a los 87’. A esa altura del partido los dos equipos tenían siete jugadores cada uno en la cancha. Al convertir el gol Cubilla se generó una gresca enorme. Todos los jugadores —menos Spencer—, se trabaron en una lucha a golpes de puño, con intervención de la policía. Cuando los ánimos se calmaron, el juez expulsó a Borges, William Martínez, Hohberg y Aguerre en Peñarol, y a Wálter Gómez, Collazo, Rubén González y Escalada de Nacional.

Casi cinco décadas después, en el programa "Habla la Historia" que realizo para VTV, con biografías de aquellos campeones del pasado, Néstor Goncalvez en el diálogo que transcribimos a continuación, contó una anécdota imperdible.

-“Nos peleamos todos. Aquello fue realmente complicado"
-En realidad, Tito, se pelearon todos menos el ecuatoriano Spencer que se apartó del lío y se puso en la línea de la mitad de la cancha, contra la Tribuna América, mirando como todos se golpeaban...
-“Sí, es cierto. Cuando volvemos al vestuario, mientras festejábamos, nos encontramos con Spencer que nos miraba con ojos de sorpresa y nos decía: 'ustedes los uruguayos son locos, están locos. ¿Cómo se van a pegar así por el fútbol? Yo aquí no sigo, no me quedo, me voy mañana para Ecuador. Ustedes están locos...' Bueno, lo calmamos, le explicamos cómo eran las cosas en los clásicos y por suerte para todos, Alberto siguió con nosotros...".

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EL BAÚL DE LOS RECUERDOS DE LA LIBERTADORES / NOTA 1
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En el Río de la Plata nacieron los partidos entre clubes

Desde el nacimiento del fútbol moderno en el Reino Unido, los clubes y su actividad constituyeron el motor que impulsará los partidos internacionales en medio de polémicas y enfrentamientos.

Gran Bretaña fue la cuna del fútbol moderno. El 26 de octubre de 1863 en la Taberna Freemasons de Londres se fundó la Football Association (FA), la primera Asociación de fútbol de la historia. En ese acto se definieron 14 reglas escritas, según la historia oficial de la FA. El 2 de junio de 1885 las mismas se unificaron al crearse la International Football Association Board, entidad que hasta el presente es la encargada del mantenimiento y modificaciones de las Reglas de Juego.

En noviembre de 1871 se inició en Inglaterra la FA Cup con participación de 15 clubes cuya disputa se llevaba a cabo con el "régimen de Copa", es decir por eliminación. El 30 de noviembre de 1872, se disputó en Glasgow el primer partido entre las selecciones británicas de Inglaterra y Escocia.

El 20 de julio de 1885 la Football Association (FA) oficializó el profesionalismo. Para aumentar y financiar la paga de jugadores, además de participar en la FA Cup, los clubes organizaron en 1888/89 el primer Campeonato de Liga con su formato de todos contra todos en régimen de local y visitante. Nació la Football League.

Argentina, precursora en América

El 21 de febrero de 1893, Alejandro Watson Hutton fundó The Argentine Association Football League, actual AFA. Aunque su sitio web oficial de señala que es "la octava del mundo", la verdad histórica indica que es la cuarta Asociación, ya que la FA debería considerarse como una sola debido a que, en la realidad, aglutinó a las cuatro islas de la muy particular conformación que tiene, aún hoy, el Reino Unido. De todos modos, no existen dudas sobre el carácter precursor de Argentina y sus dirigentes, en el desarrollo del fútbol no sólo en América del Sur.

Al igual que ocurrió en el Reino Unido, donde los factores geográficos de la proximidad entre las ciudades, favorecieron los enfrentamientos entre los clubes de las cuatro islas, la poca distancia que separa a Buenos Aires de Montevideo -apenas por el Río de la Plata-, ambientó la disputa de los primeros partidos internacionales de la historia del fútbol entre clubes de diferentes países. Ello ocurrió en la última década del siglo XIX. Cruzando el río en el viaje nocturno, se generó la competencia entre las instituciones oficiales de la AFA y los clubes uruguayos Albion, CURCC de la Villa Peñarol y Nacional.

El COI y la FIFA

El Barón Pierre de Coubertin, al retornar a su tierra luego de su estancia en lares británicos donde comprobó el auge que tomaba el fútbol profesional superando a los otros deportes en la afición que despertaba en el pueblo, impulsó en noviembre de 1890 la fundación de la Unión des Sociétés Françaises de Sports Athlétiques (USFSA) que aglutinó a todos los deportes, incluido el fútbol. Merced a la acción de Coubertin, el 23 de junio de 1894 nació el Comité Olímpico Internacional (COI), con sede en Lausana (Suiza), integrado por doce países (Austria, Argentina, Bélgica, Estados Unidos, Francia, Grecia, Gran Bretaña, Hungría, Italia, Nueva Zelanda, Rusia y Suecia), defendiendo el carácter amateur de los deportistas en contraposición con el profesionalismo que crecía en Gran Bretaña.

En 1896 como respuesta a la USFSA que levantó desde 1890 la bandera del amateurismo, se fundó la Fédération des Sociétés Athlétiques Professionnelles de Francia (FSAPF), que como su nombre indica, defendió por primera vez en el mundo la profesionalidad en todos los deportes.

En el comienzo del movimiento olímpico el fútbol era apenas una mínima expresión casi inexistente. En Europa, Holanda y Dinamarca ambos en 1889, fueron los primeros países de en formar la Asociación de Fútbol exclusiva, similar a la FA. En la Asociación holandesa, desde el comienzo tomó predicamento el Secretario Carl Antón Wilhelm Hirschmann quién desarrollará una actividad tan polémica como entusiasta en defensa de la autonomía del fútbol sin distinción entre amateur y profesional, constituyéndose en el ideólogo de la creación de la FIFA.

Gracias a sus impulsos la Unión des Sociétés Françaises de Sports Athlétiques (USFSA) encabezó ese movimiento fundacional. Después de varios días de reunión, el 21 de mayo de 1904 se creó la FIFA. Con Robert Guerin a su frente y con Coubertin detrás, la constitución del organismo se realizó en el edificio lindero posterior donde funcionaba la sede de USFSA en la calle Saint-Honoré 229, en París. Además –y esto es algo poco difundido--, la naciente FIFA no agrupó pura y exclusivamente Asociaciones de Fútbol. De los firmantes del acta inaugural, quienes reunían esa condición eran Holanda (representada por Hirschmann), Dinamarca, Suiza (fundada en 1895) y Suecia (creada en ese año 1904). Las otras dos eran asociaciones polideportivas. USFSA que agrupaba a todos los deportes amateur de Francia y la Unión Belga de Sociedades de Deportes Atléticos (UBSSA). También compareció un ciudadano francés (André Espirt) como apoderado del Madrid FC.

La FIFA nació para organizar una competición internacional

Después de reuniones difíciles que estuvieron a punto de culminar en el fracaso, el día de la fundación se aprobó el Estatuto. La astucia de Hirschmann y su visión del enorme futuro político y económico que le auguraba al nuevo organismo, fue decisiva para que en el noveno de los diez artículos que tuvo el Estatuto, textualmente se expresara: "La Fédération internationale seule a le droit dórganiser un championnat international". Como muy bien se señala en la pag. 59 del libro "La Historia Oficial de FIFA", publicada al conmemorarse los 80 años de la entidad: "Ya en ese entonces (el de la fundación) se pensó en la organización de una competición internacional y en el art. 9 se arraigó el derecho de FIFA de asumir por su cuenta la organización de ese campeonato internacional".

El vicepresidente de FIFA, Carl Hirschmann tomó a su cargo estructurar el reglamento del torneo que se iba a llevar a cabo en 1906. Según el mismo, que se redactó distribuyéndose entre las asociaciones afiliadas, Suiza albergaría la "competencia internacional". Concurrirían a esa sede los clubes ganadores de cuatro zonas que se conformaron de esta manera: Grupo 1: las Asociaciones Británicas (Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda); Grupo 2: España, Francia, Bélgica y Holanda; Grupo 3: Suiza, Italia, Austria y Hungría; y Grupo 4: Alemania, Dinamarca y Suecia. Se dispuso aceptar inscripciones hasta el 31 de agosto de 1905.
Hirschmann mezclaba profesionales con amateur. Su disputa sería anual, designándose cada año la sede del torneo siguiente; tendría carácter eliminatorio (conocido como "régimen de copa"); cada federación pagaría sus gastos y el remanente -si lo hubiere- se repartiría proporcionalmente. El equipo ganador se haría acreedor a las insignias de oro que otorgaría FIFA y no se permitiría a los futbolistas jugar por un país diferente al de su Liga de origen.

Varios fueron los motivos que hicieron naufragar los sueños de Hirschmann. La FIFA recién en 1924, en el marco de los Juegos Olímpicos de Colombes, podrá cumplir con el objetivo estatutario. En ese año, por primera vez en la historia la FIFA organizó el Campeonato Mundial de Fútbol.

América del Sur logra lo que no pudo la FIFA

El 30 de marzo de 1900 se fundó la actual Asociación Uruguaya de Fútbol. A partir de entonces, la actividad internacional ya no solo de los clubes de ambas márgenes del Río de la Plata, sino también de las Selecciones de ambos países, se multiplicó.

Es así como, puede señalarse sin error, que en América del Sur los partidos oficiales entre clubes nacieron en 1900 cuando Francis Chevallier Boutell asumió como presidente de la AFA. Creó la Copa Competencia y donó el trofeo para ser disputado entre los clubes de Buenos Aires, Rosario y Montevideo, con final en Buenos Aires. Los clubes uruguayos ingresaron al año siguiente. En 1905, también durante su mandato, se agregó la disputa de la Copa de Honor Cousenier. A diferencia de la anterior, se definía en Montevideo.

En 1916, Adolfo Orma, titular de la AFA, agregó la Copa Aldao para premiar al ganador del enfrentamiento anual entre los campeones de las Asociaciones de Argentina y Uruguay. Se disputó hasta 1928 y luego, en las décadas siguientes, devendría en Copa Río de la Plata sin mucha continuidad.

En 1929 proyecto de clubes campeones en América

Los dirigentes de Nacional de Montevideo, José Usera Bermúdez y Roberto Espil, presentaron en 1929 a la AUF el proyecto para realizar una competición continental de los clubes campeones de los países que en ese momento estaban afiliados a la Confederación Sudamericana de Fútbol (Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y Bolivia). La dificultad en los traslados que se realizaban en tren y en barco, sepultó la idea. El mismo Espil, en 1946, analizando distancias y distribuciones geográficas, incluyó a los vicecampeones en el proyecto.

La verdad histórica indica que Usera Bermúdez y Espil, pertenecientes a la clase alta y por ende, en aquel tiempo, con mejor posibilidades de conocer directamente los hechos que se desarrollaban en Europa, se inspiraron para su iniciativa en la Copa Mitropa, idea del influyente dirigente del fútbol húngaro y de FIFA, Hugo Meisl, que transformó en realidad a partir de agosto de 1927. La Copa Mitropa fue disputada por clubes –no necesariamente los campeones--, de Hungría, Austria, Checoeslovaquia y Yugoeslavia. Este torneo fue el primero realizado en Europa a nivel clubista.

En 1948 primer ensayo de la Copa Libertadores

El chileno Luis Valenzuela, presidente de la Federación de Chile desde 1937 y de la Conmebol desde el 15 de enero de 1939, fue quién hizo realidad esos anhelos. En su tercera presidencia en Colo Colo (1943/49), Robinson Alvarez (había ocupado el cargo en 1934/35 y 1939/42), manifestó su decisión de organizar, en Santiago, la Copa de Campeones de América. Aprovechando la ausencia en el calendario del Campeonato Sudamericano de selecciones en 1948, durante febrero y marzo de ese año se llevó a cabo el torneo con los clubes coronados de 1947. Vasco da Gama (Brasil) se consagró campeón. Participaron, además, Colo Colo (Chile), River Plate (Argentina), Nacional (Uruguay), Emelec (Ecuador), Deportivo Municipal (Perú) y Litoral (Bolivia).

El Dr. Rivadavia Correa Meyer, Presidente de la CBD (ahora CBF, Confederación Brasileña de Fútbol) desde 1943, con lógico criterio, comprendió mejor que nadie, después de la Copa del Mundo de 1950 que Brasil perdió en su casa, que la vida sigue... Para no dejar enfriar la pasión de los torcedores, al otro día del fracaso mundialista se puso a trabajar para organizar la Copa Río aprovechando la infraestructura del nuevo Maracaná. En junio y julio de 1951, con el reconocimiento de la FIFA presidida por Jules Rimet, en el grupo de Rio jugaron Vasco da Gama, Sporting de Lisboa, Austria Viena y Nacional (Uruguay) y en la llave de San Pablo actuaron Palmeiras, Juventus, Estrella Roja y Olympique de Niza. Los dos primeros de cada grupo disputaron las semifinales en Pacaembú. El campeón fue Palmeiras que ganó a Juventus 1:0 en San Pablo y empató 2:2 en Maracaná. El torneo fue repetido en 1952 y 1953.

Venezuela organizó la pequeña Copa del Mundo

Un grupo de empresarios de Venezuela, alentados por el éxito de público de los torneos de Santiago y Rio-San Pablo, pusieron en marca en 1952 lo que llamaron "La pequeña Copa del Mundo de Clubes". En el mes de julio de ese año Real Madrid se consagró campeón del torneo ante Millonarios (Colombia), Botafogo (Brasil) y La Salle (Venezuela). Fue un cuadrangular con dos ruedas. El torneo se extendió hasta 1957.

En enero de 1953 se puso en marcha la Copa Montevideo. La conquistó Nacional ante Colo Colo (Chile), Dinamo de Zagreb (Yugoeslavia), Austria de Viena, Fluminense (Brasil), Botafogo (Brasil) y Peñarol (Uruguay). La experiencia se repetirá en 1954.

Los clubes argentinos estuvieron al margen de estas competencias por los mismos motivos políticos que originaron su ausencia del mundial de Brasil en 1950.

Desde el viejo continente llegó la noticia de la puesta en marcha de la Copa de Campeones de Europa, torneo ideado por la revista francesa "L’Equipe" que contó con el decidido apoyo del Presidente del Real Madrid, Santiago Bernabeu. La UEFA oficializó el certamen que se inició en la temporada 1955/56. El rápido éxito de este torneo, ambientó en febrero de 1959 el impulso de Perú quien se sumó a ese movimiento clubista y organizó el Torneo Hexagonal de Lima. Lo ganó Flamengo (Brasil), frente a Peñarol (Uruguay), River Plate (Argentina), Colo Colo (Chile) y los incaicos Alianza y Universitario.

El nuevo camino se estaba construyendo al andar...

Próxima nota: La historia jamás contada del nacimiento de la Copa de Clubes Campeones, Libertadores de América.

 

 

SOBRE EL AUTOR
Atilio Garrido es un periodista e historiador uruguayo. Se inició en 1968 en el diario "El Debate" de Montevideo y desde entonces recorrió todas las facetas del periodismo en su país (prensa, radio y TV). Corresponsal de varias revistas extranjeras, colaboró con las publicaciones de la CSF, FIFA News e IFFHS. Desde 1970 asistió a todos los mundiales. En España '82 logró el 1er. premio de la Generalitat de Cataluña por un trabajo publicado sobre el mundial en esa sede. En 1990 se adjudicó el 1er. premio a la prensa extranjera en Italia '90 otorgado por la sede de Udine. Editó once libros, entre ellos "100 años de Gloria", publicación oficial de la AUF al cumplir su centenario.

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EL BAÚL DE LOS RECUERDOS DE LA LIBERTADORES / NOTA 2
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Los chilenos fueron los padres de la Copa Libertadores de América

El presidente de la Conmebol, José Ramos de Freitas adaptó una propuesta de la UEFA, dando nacimiento a la Copa Intercontinental. La idea fue planteada por el Dr. Joao Havelange en Londres el 19 de octubre de 1958.

El 29 de junio de 1958, en el Estadio Rasunda de la localidad de Solna, ubicado en el área metropolitana de la ciudad de Estocolmo, capital de Suecia, nació un nuevo orden en el fútbol de América del Sur y del Mundo. De la mano de Joao Havelange, de 42 años, que llevaba apenas cinco meses al frente de la CBD, y de Pelé, un Rey niño de 17, Brasil conquistó la Copa del Mundo.

Existe un documento probatorio -al que aludiremos en líneas siguientes-, que confirma la existencia de reuniones llevadas a cabo durante la disputa de ese torneo ecuménico en tierra sueca entre dirigentes de la UEFA y la CSF. En ellas participaron los europeos liderados por el Secretario del organismo, el influyente Pierre Delaunay, y los de América del Sur. Junto con el Presidente de la Confederación Sudamericana, el brasileño Prof. José Ramos de Freitas -había iniciado su mandato el 30 de marzo de 1957-, participaron el Presidente del Comité Organizador del Mundial 1962 en Chile, Carlos Dittborn; el titular de la AFA, Raúl H. Colombo; el Dr. Havelange y los dirigentes paraguayos.

En esas reuniones informales con sus pares de la UEFA, Delaunay planteó la conveniencia de poner en marcha la disputa de un partido anual entre las Selecciones de Europa y América, integradas especialmente para esa ocasión por los mejores jugadores de ambos continentes. Del cambio de ideas llevado a cabo en la ocasión, se plantearon las dificultades que existían en América del Sur para plasmar la iniciativa. Largas distancias entre los países y dificultades de una navegación aérea incipiente, hacía imposible lograr conjuntar una Selección con las estrellas de los diferentes países. En cambio se pensó que la idea podía llevarse a cabo entre los clubes campeones de ambos continentes. Nada se resolvió en esa instancia, quedando los dirigentes sudamericanos en brindar una respuesta formal sobre el planteo recibido.

Al retornar a América del Sur, el Prof. de Freitas, en setiembre de 1958 remitió un telegrama a las Asociaciones de Paraguay, Uruguay, Argentina y Chile, anunciando su visita a esos países "con el propósito de considerar con los dirigentes problemas de importancia relacionados con actividades futuras en el continente".

LOS CHILENOS PLANTEAN LA COPA DE CAMPEONES

El jueves 18 de septiembre de 1958, después de visitar Asunción, el Prof. de Freitas culminaba su estada en Montevideo para trasladarse a Buenos Aires donde se reuniría con los dirigentes argentinos y los chilenos. En la AUF había dado cuenta a los dirigentes charrúas, de la iniciativa de la UEFA y de la posición de Brasil en tal sentido, para que el enfrentamiento anual fuera entre los clubes campeones de Europa y América.

De Freitas con Sorhueta 460x329El Presidente de la Conmebol, Ramos de Freitas, en la AUF junto al Presidente Fermín Sorhueta (17.09.1958).
 

Ese día, la agencia AFP de su sede en Buenos Aires, distribuyó una información llamativa. "Delegados de la Federación Chilena de Fútbol -decía el cable- que se encuentran en esta capital, declararon auspiciar la realización de un campeonato de campeones de varios países sudamericanos, según el proyecto cuyo texto oficial será dado a conocer hoy. Se reuniría a los ganadores de los torneos oficiales de Bolivia, Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina, denominado Campeonato Sudamericano de Campeones. Se usará el sistema mundial para clasificar a los finalistas, quedando para cada entidad participantes el importe de las recaudaciones cuando actúe como local. Aún no se fijó fecha para la realización pero se estima que podría ser una vez finalizado el torneo sudamericano de 1959 o la temporada siguiente".

Aunque el cable no lo señala es difícil establecer el autor de la iniciativa. Puede haber sido Dittborn, que participó en las reuniones de Estocolmo. Si se proyectaba un partido entre los clubes campeones de Europa y América, resultaba lógico crear el torneo que consagrara al vencedor sudamericano, puesto que en Europa desde la temporada 1955/56 se desarrollaba este certamen.

Otras fuentes, atribuyen la iniciativa al Dr. Antonio Losada, basándose en la experiencia del torneo de 1948. Losada estuvo siempre vinculado a la Universidad de Chile, fundó el Círculo de Periodistas de su país y fue otro de los hombres claves en la Copa del Mundo de 1962. De lo que no existen dudas, es que fue Chile "el padre de la criatura".

Esa misma noche, adelantándose a los hechos, la Junta Dirigente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, en presencia del Presidente de la CSF, Prof. de Freitas resolvió, categóricamente, que "por las mismas razones que no se aconseja la organización de partidos entre clubes campeones de América del Sur y Europa, amén de que ello podía significar una fisura en la unidad de las asociaciones afiliadas a la CSF, se entendió con el señor De Freitas, que estas competiciones no pueden ser patrocinadas ni por la Confederación, ni por las asociaciones integrantes de ella".

¿Cuáles eran los motivos de tan contundente resolución? La AUF sostenía que "la competencia que se promueve atentará contra el interés y la disputa de los Campeonatos Sudamericanos de Selecciones y la actividad local de las Asociaciones".

ARGENTINA APOYA LA IDEA DE CHILE

"Al cruzar el charco" –como llaman orientales y porteños al cruce del Río de la Plata-, el Prof. de Freitas llevaba en su mochila la oposición de Uruguay a las dos copas proyectadas. El miércoles 24 de setiembre el Prof. Ramos de Freitas se reunió en la calle Viamonte, en la sede de la AFA, con los dirigentes argentinos encabezados el presidente Raúl H. Colombo, junto con los chilenos. Los trasandinos realizaron la presentación oficial del proyecto de creación del Campeonato Sudamericano de Campeones, idea sobre la cual Colombo manifestó el total apoyo de la AFA. Implícitamente, esta expresión positiva sobre el torneo confirmaba, también, la aprobación de la iniciativa de la UEFA pero sustituyendo el partido propuesto entre selecciones, por el de los clubes campeones.

UNA CARTA TRASCENDENTE

Al retornar a Río de Janeiro el Prof. de Freitas informó del resultado de su viaje al Presidente de la CBD, Dr. Joao Havelange, quién se trasladaba a Europa como invitado de honor a las sesiones de la UEFA que se desarrollarían a partir del 19 de octubre en Inglaterra. Havelange sabía muy bien que en el fútbol el poder depende del éxito deportivo emanado de la cancha, razón por la cual no tomó en cuenta la posición contraria de Uruguay, apoyándose en la decisión favorable de Chile y Argentina. La batalla política en el seno de la CSF estaba ganada antes de comenzar.

Por este motivo el Prof. de Freitas redactó y firmó una carta oficial como Presidente de la CSF destinada a Pierre Delaunay, Secretario General de la Unión Europea de Fútbol. La carta está fechada en Río de Janeiro el 18 de octubre, es decir el día previo a la partida del Presidente de la CBD para Europa. La nota fue enviada por correo, pero las acciones, como se verá, estaban coordinadas.

En el texto de su misiva se expresa que "según las conversaciones que tuvimos en Estocolmo (N. de R. Las llevadas a cabo durante la Copa del Mundo), es difícil, sino imposible, la realización de un partido entre las selecciones de Europa y América del Sur en vista de las grandes distancias entre nuestros territorios. Pero un partido anual, con revancha, a ser disputado entre las asociaciones campeones de uno y otro continente es evidentemente practicable, surgiendo de esos partidos, el Campeón Mundial".

¿UNA MENTIRA PIADOSA?

En el segundo punto de la carta –además de dejar bien en claro que se trataba de los clubes campeones-, el Prof. de Freitas expresó: "Después de conversaciones con muchas instituciones, hemos recibido, en principio, el apoyo de Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, para la realización del Campeonato Sudamericano de Asociaciones campeones y por las informaciones telegráficas provenientes de Europa se sabe que el Brasil también, de acuerdo con las declaraciones hechas por el Dr. Havelange, Presidente de la Confederación Brasileña de Deportes, concuerda con la idea original".

La gran pregunta que no encontrará respuesta es, ¿por qué el Presidente de la CSF afirmó en su carta que Uruguay estaba a favor cuando, expresamente y a través de una declaración oficial, se había manifestado en contra? Es posible que –en un mundo desconectado-, el prestigio que aún tenía el fútbol de Uruguay, Campeón del Mundo en 1950 y cuarto en 1954, haya llevado a que, para evitar alguna reticencia de los europeos ante una negativa oriental, los incluyera apoyando la iniciativa.

El Prof. de Freitas asegura que "en vista de nuestro plan de realizar un Campeonato Sudamericano de Clubes, creemos que ese gran partido será una realidad", y finaliza informando que a la brevedad viajará a Colombia, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela para culminar con las consultas.

EN LA UEFA SE OFICIALIZA LA COPA INTERCONTINENTAL

En las reuniones de la UEFA el Dr. Havelange informó verbalmente la situación planteada en América del Sur, coincidiendo con el tenor de la carta oficial que semanas después, llegaría a manos de la UEFA. Es así como el Dr. Havelange fue el portador del planteo de América del Sur favorable para que "los respectivos vencedores se encuentren en un match intercontinental", según lo informó un cable de AP del 19 de octubre. La noticia agregaba que "José Crabay, de Bélgica, que presidía las deliberaciones elogió públicamente al Dr. Havelange destacando las gestiones que pueda hacer la CBD para concretar ese proyecto". Agrega que "la idea suscitó el mayor interés en la prensa deportiva londinense".

También recogió declaraciones del Dr. Havelange. "Estoy verdaderamente halagado por las cortesías de que soy objeto por parte de los dirigentes futbolistas de Europa y del estímulo que encontramos los sudamericanos en la prensa especializada para la realización del proyectado torneo anual. Agradecería especialmente las manifestaciones de los presidentes de los clubes españoles, Santiago Bernabeu del Real Madrid y Javier Barroso, del Atlético, que expresaron que consideran un honor para su respectivos clubes encontrarse con campeones sudamericanos. Después del mundial reservado a los equipos representativos de naciones, estas copas de clubes campeones, en el plano internacional, representan un progreso y un redoblamiento del interés de la competición deportiva en todos los países involucrados".

MARZO DE 1959: CONGRESO DE LA CSF EN BUENOS AIRES

Coincidiendo con la disputa del Campeonato Sudamericano de 1959 se llevó a cabo el Congreso de la CSF en la AFA. Inicialmente existió un ambiente difícil debido al planteo de Colombia, Ecuador y Venezuela, que protestaron porque no fueron invitados a participar en el torneo debido a que "económicamente no interesaban".

Clarin-4-marzo-1959-detalle 460x310El matutino Clarín, de Buenos Aires, anuncia el Congreso del día siguiente y el Orden del Día (04.03.1959).
 

En "El País" de Uruguay, Bernardo Garros escribió proféticas palabras sobre este tema: "Sin haber arrojado al rincón el idealismo deportivo, el fútbol actualmente no se nutre de ideales, sino de dinero. Es la ley inexorable del profesionalismo (...) No es sin dolor que escribimos estas líneas, pero nos rompe los ojos la realidad. Probablemente este Campeonato Sudamericano sea el último que se dispute con participación de seleccionados. Podrá sustituirse en el futuro, con un Torneo donde intervinieran los clubs campeones de los respectivos países afiliados a la Confederación. El viejo ideal de Don Roberto Espil se pondría en marcha..."

El 31 de marzo se consideró la creación de la Copa de Campeones de América, teniendo como base un informe favorable de la Comisión de Asuntos Internacionales de la CSF redactado luego de estudiar la idea de Chile que el presidente saliente, Prof. Ramos de Freitas, bajó al papel articulando el proyecto y dando vida a lo que la prensa llamó la propuesta "brasileño-chilena". El mismo señalaba que "aunque en general es considerado antieconómico desde el punto de vista deportivo se considera viable". Durante la discusión, la delegación de Uruguay integrada por Saturno González, Wáshington Cataldi, Juan Barbaruk y Justino Carrera Sapriza, realizó un alegato en contra del proyecto. Ante la negativa de los orientales el tema quedó sin definición siendo rechazado. El peso político de Uruguay imponía respeto.

El domingo 5 de abril de 1959, se efectuó la sesión de clausura del congreso de la CSF, resolviéndose convocar un nuevo encuentro de los países para el mes de julio, en Caracas, para considerar el siguiente temario: 1) reestructuración de la forma de disputa de los Campeonatos Sudamericanos de selecciones; 2) creación de la Copa de Clubes Campeones de América y 3) ratificación de la realización del Sudamericano Extraordinario en Guayaquil para fines de este año 1959.

Próxima nota: La historia jamás contada del nacimiento de la Copa de Clubes Campeones, Libertadores de América.

 

 

SOBRE EL AUTOR
Atilio Garrido es un periodista e historiador uruguayo. Se inició en 1968 en el diario "El Debate" de Montevideo y desde entonces recorrió todas las facetas del periodismo en su país (prensa, radio y TV). Corresponsal de varias revistas extranjeras, colaboró con las publicaciones de la CSF, FIFA News e IFFHS. Desde 1970 asistió a todos los mundiales. En España '82 logró el 1er. premio de la Generalitat de Cataluña por un trabajo publicado sobre el mundial en esa sede. En 1990 se adjudicó el 1er. premio a la prensa extranjera en Italia '90 otorgado por la sede de Udine. Editó once libros, entre ellos "100 años de Gloria", publicación oficial de la AUF al cumplir su centenario.

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EL BAÚL DE LOS RECUERDOS DE LA LIBERTADORES / NOTA 3
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En Caracas nace la Copa Libertadores de América

En todos los tiempos y en todas las actividades en que se expresan las sociedades, el manejo político de las acciones tiene una gran importancia. Aquel final del mes de marzo de 1959, durante la disputa del Campeonato Sudamericano de Buenos Aires, ofrecía a nivel de la Confederación una escenografía conflictiva.

Colombia, Ecuador y Venezuela -países considerados entonces pequeños en lo futbolístico-, se habían unido ante la discriminación sufrida por parte de Argentina, organizador del Sudamericano, por no haber sido invitados a participar del torneo. La continuidad del certamen de selecciones más antiguo del mundo (el Campeonato Sudamericano) estaba en duda, no sólo por este motivo. Brasil, ahora Campeón del Mundo, reclamaba cobrar un cachet por participar de esta competencia.

Por su parte, Brasil, Argentina, Chile y Paraguay estaban unidos impulsando el proyecto para la creación de la Copa de Clubes Campeones de América del Sur. Uruguay se oponía argumentando que su puesta en marcha asestaría al Campeonato Sudamericano el golpe mortal que faltaba para eliminarlo del calendario. Esta posición acercaba a los uruguayos a los países del Pacífico que se habían visto desairados en esa ocasión.

Un uruguayo asume la presidencia de la Conmebol

En medio de este panorama confuso, un elemento agregaba motivos para aumentar las divisiones, pero, al mismo tiempo impulsaba la necesidad de acuerdos políticos para sumar voluntades. En el orden del día de la reunión de la Confederación Sudamericana de Fútbol del jueves 26 de marzo de 1959, figuraba la elección del nuevo Presidente y Tesorero del organismo. El Congreso fue presidido por el brasileño Abilio D’Almeida.

En ese momento el mecanismo de elección determinaba que las Asociaciones que lo deseaban, se postulaban como aspirantes al cargo. Uruguay y Perú manifestaron esa voluntad. Realizadas las gestiones propias de estos casos "el bloque del Pacífico con Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela aventajaba en dos votos, 6 contra 4, al del Atlántico formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay", informó "El País" de Montevideo. "Pero las cosas se plantearon de tal manera -agrega el matutino-, que poco antes de la reunión del Congreso, Perú retiró su candidatura al lograr Uruguay las adhesiones de Colombia y Ecuador".

Fermin SorhuetaFermín Sorhueta, de Uruguay, presidente de la Conmebol del 05.03.1959 al 15.12.1961. (foto: Conmebol)

 

Proseguía la crónica indicando que "Instantes después se llevó a cabo la votación para Presidente y Tesorero. Para la presidencia Uruguay obtuvo 8 votos a favor y dos en blanco (Bolivia y Perú) y para la tesorería Colombia logró siete. Conocido el resultado, el delegado uruguayo Cr. Saturno González anuncio que AUF designaba para el cargo al Sr. Sorhueta, cuya personalidad deportiva elogió. El delegado colombiano, dijo que proponía para la Tesorería a Eduardo de Castro. En caso que Perú hubiera alcanzado la presidencia, el candidato de esa Federación era el Sr. Nicanor Artega".

Fermín Sorhueta ocupaba desde 1957 el cargo de presidente de AUF. Se trataba de un hábil político perteneciente al gobernante Partido Colorado en ese país, habiéndose desempeñado como Ministro, Senador y Diputado.

En esa misma reunión, "El delegado de Ecuador, Sr. Federico Muñoz Medina, solicitó fuese escuchado, pues hoy partiría para su patria y no podía, en consecuencia, concurrir a la sesión final del Congreso -continúa informando "El País"-. Invitó a todos los países afiliados a asistir en el mes de diciembre a un Campeonato Sudamericano Extra a realizarse en Guayaquil, con motivo de la inauguración de un estadio con capacidad para 75.000 espectadores, perteneciente a la Federación Deportiva Nacional, que él preside. Puesta a votación la moción del Sr. Muñoz Medina, tuvo unanimidad. Con palabras elogiosas de despedida al representante ecuatoriano, pronunciadas por varios delegados, finalizó la sesión".

En la siguiente reunión, el 31 de marzo "Se resolvió rechazar el proyecto brasileño-chileno sobre la organización estable del Campeonato de Clubes Campeones de América". En los hechos, el original planteo de Chile para la puesta en marcha del certamen, contaba con el apoyo de Brasil y Paraguay. Decididamente en contra se había manifestado Uruguay, en tanto los países del Pacífico y Bolivia no tenían posición tomada, por cuanto oficialmente recién se había sometido el tema a estudio.

En la mañana del sábado 4 de abril Fermín Sorhueta asumió el cargo de presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y en horas de la noche Argentina se consagró Campeón Sudamericano al empatar con Brasil 1 a 1. Al día siguiente, domingo, en la sede de la AFA se efectuó la sesión de clausura del congreso de la Conmebol. Se proclamó al campeón y se entregaron los trofeos y las medallas.

En esa misma reunión, teniendo en cuenta los diversos temas que estaban sobre la mesa sin que se adoptara definición, "Se resolvió realizar un Congreso Extraordinario en julio próximo en Caracas para analizar la restructuración de los Campeonatos Sudamericanos. Asimismo se ratificó la realización del Sudamericano Extraordinario en Guayaquil durante el mes de diciembre; la disputa del Campeonato Sudamericano ordinario en La Paz, en 1961 y en el mismo año la realización del Sudamericano Juvenil que se repetirá cada dos años", informó "El País" de Montevideo.

En Caracas existía ambiente divisionista

Tal como entonces era de uso y estilo, al cambiar el Presidente, la sede de la Confederación Sudamericana de Fútbol se transfirió desde Río de Janeiro a Montevideo donde residía el nuevo titular. Desde allí se libró la convocatoria para el Congreso Extraordinario, fijándose el mismo para el 30 de julio en Caracas.

Raúl ColomboRaúl H. Colombo, de Argentina, presidente de la Conmebol entre 15.12.1961 y 01.05.1966. (foto: Conmebol)

 

A la reunión de Caracas no asistió por enfermedad el presidente Fermín Sorhueta. En cambio se encontraba el uruguayo Celestino Mibelli, entonces asesor de la Confederación, una figura señera que había participado desde 1910 junto con el Dr. Héctor R. Gómez, en el proceso fundacional de la Confederación y la creación del Campeonato Sudamericano. Los dirigentes se alojaron en el Círculo Militar donde también se llevaron a cabo las reuniones ordinarias, luego de la sesión inaugural que se celebró en la Casa de los Deportes.

"El Diario" de Montevideo, informó que "El Congreso de Caracas comenzó en un clima realmente adverso y desfavorable, con firme propósito de los países del Pacífico de provocar una división en el seno de la Confederación (...) Es decir, una interferencia importante que ganó cuerpo en los primeros debates y que según los delegados compatriotas Mibelli y Luis Tróccoli, costó trabajo destruir para encauzar las tareas debidamente".

Al considerarse el primer punto del orden del día, no se adoptó una resolución definitiva y concreta. Se estableció que "para la futura organización de los Campeonatos Sudamericanos (N. de R. el próximo tenía que disputarse en Bolivia en 1961), el país patrocinador podrá estudiar las fórmulas que mejor convengan a su realización, pudiendo optarse por partidos eliminatorias previos y luego una ronda final, o seguir con el régimen actual de jugar todos contra todos en una rueda por puntos. Apenas en lo económico existirán modificaciones, ya que al margen de lo que la entidad organizadora pueda establecer con cada participante, se fijó una retribución mínima de 5.000 dólares y un viático diario de 250 dólares para cada delegación, además de los pasajes y el hotel".
Posteriormente, se confirmó la realización del Campeonato Sudamericano Extraordinario en Guayaquil para diciembre próximo.

En los hechos las dos decisiones permitieron superar el clima divisionista. Se aseguraba para el futuro la participación de los 10 países sudamericanos en el torneo, aunque tuviera que jugarse una ronda eliminatoria. De hecho, esto acontecerá en 1967. Y se confirmaba a Ecuador como sede de lo que la historia recogerá como el último torneo Extra.
En lo económico, con elegancia se aceptaba el criterio de Brasil amparándose su pretensión de cobrar un caché especial por su condición de Campeón del Mundo.

"Finalmente el Congreso había decidido, basándose en cuestiones de procedimiento, no considerar la idea de la Copa de Clubes Campeones", informó AP desde Caracas el 3 de agosto.

Fue en ese momento que el presidente de la AFA, Raúl H. Colombo, visiblemente irritado exclamó:
"No vine de tan lejos para no hacer nada", y acto seguido se levantó y se fue, abandonando el Congreso y el alojamiento del Círculo Militar.

"El Sr. Colombo volvió al Congreso -señala el referido cable de AP fechado-, después de gestiones que se hicieron para que éste no terminara en un fracaso". Los dirigentes revieron la resolución y se abrió la discusión del tema sobre el Sudamericano de países y la creación de la Copa de Campeones. Sobre esta última, el delegado de Uruguay, Luis Tróccoli, realizó una extensa exposición fundamentando la negativa de su país, en tanto Venezuela planteó sus dudas. Finalmente, esa reunión del 2 de agosto de 1959, en el Círculo Militar de Caracas se convertiría en histórica.


"El Diario" de Montevideo reproduce, también el 2 de agosto de 1959, el cable de AP.



Con 8 votos a favor y uno en contra (Uruguay), además de la abstención de Venezuela, la Confederación Sudamericana resolvió por mayoría la creación de la Copa de Campeones (así se la llamó). También se dispuso que en una futura reunión a llevarse a cabo en Santiago de Chile se confeccionaría el reglamento del nuevo certamen que nacía, ahora con la base de dos proyectos: el denominado "brasileño-chileno" y el presentado exclusivamente por Argentina. Las diferencias no se encontraban en la parte deportiva, sino en las económicas...

Resulta interesante destacar la personalidad de Raúl Colombo. Político estrechamente vinculado al Partido Radical de la Argentina y al presidente de la República, Dr. Arturo Frondizi, merced a ese apoyo no solo había logrado superar el temporal originado por el fracaso de Argentina en la Copa del Mundo de Suecia 1958, sino que proyectaba su figura hacia más alto destinos en la Conmebol. En el Congreso de marzo en Buenos Aires, Colombo había llevado a todos los dirigentes a visitar al presidente Frondizi en la Casa Rosada.

La reunión de Santiago

Presidido por Fermín Sorhueta sesionó el Congreso entre el 27 y 30 de agosto de 1959. Los dirigentes que asistieron fueron los siguientes: Luis Chamizo (Argentina), Luis Portugal (Brasil), Alfredo Galindo (Bolivia), Juan Goñi, Antonio Lozada y Carlos Novoa (Chile), Jorge Guzmán (Colombia), Rinaldo Pereira (Paraguay), Augusto Moral (Perú) y Wáshington Cataldi y Juan Carlos Bracco (Uruguay). En la sede de Wanderers de Valparaíso, campeón del fútbol de Chile, el presidente de la Federación, Juan Goñi, dio la bienvenida. El titular de la Conmebol, Fermín Sorhueta, solicitó la colaboración de los delegados con el fin de que fuera una realidad la iniciativa del torneo de clubes campeones.

El dirigente argentino Chamizo propuso que ya en ese año 1959, del 15 de septiembre al 30 de octubre, se llevara a cabo el nuevo certamen con los campeones de 1958. La ponencia fue rechazada.

Luego del debate se aprobaron las líneas generales del reglamento fusionando los dos proyectos que existían; se decidió que la competencia se llamara "Libertadores de América" y se fijó su disputa entre el 15 de abril y el 15 de junio de 1960 con aquellos equipos campeones de sus países en 1959 que se inscribieran para participar con anterioridad al 31 de diciembre. Quedó establecido que con un mínimo de cuatro clubes campeones anotados, el torneo se ponía en marcha. La incógnita sobre el número de inscriptos impidió fijar la forma de disputa (en zonas, por eliminación o todos contra todos), quedando claro que se iban a jugar, en cualquier caso, partido y revancha con régimen de local y visitante.
En cuanto al régimen económico se estableció que de las recaudaciones, el 40% sería para la Confederación para gastos imprevistos. El 60% restante se dividiría en dos partes: el 40% para el local y el 60% para el visitante.

Se creó una Comisión Organizadora con amplios poderes para tomar decisiones sobre temas urgentes, inclusive cuando el torneo estuviera en marcha. Quedó integrada con el presidente de la Confederación, Fermín Sorhueta (Uruguay); el Secretario Lydio Quevedo (Paraguay) y el Tesorero, Eduardo de Castro (Colombia).

Guayaquil y Montevideo

El Congreso celebrado en Guayaquil coincidiendo con la disputa del Campeonato Sudamericano de Selecciones en el que no participó Brasil, se llevó a cabo el 8 de diciembre de 1959. El delegado de Chile, Vasco Sepúlveda reiteró que "Mi país está particularmente interesado en ratificar la resolución que crea el Campeonato de Campeones, para el cual ya existe acuerdo en principio y que se proyecta disputar anualmente con la participación de los equipos campeones de los 10 países miembros de la Confederación Sudamericana". La Secretaria distribuyó el texto del reglamento con algunas modificaciones relacionadas con la parte económica.

Al culminar diciembre, se recibieron en la sede de la Conmebol que funcionaba en la vieja casona de la AUF sobre la Avda. 18 de julio de Montevideo, las anotaciones de los campeones de 1959 de ocho países. El presidente Sorhueta convocó para una reunión el 15 de febrero en Montevideo, a las ocho Federaciones que inscribieron a sus clubes. Ecuador y Venezuela no registraron a sus instituciones coronadas.

En la reunión se aprobó el reglamento definitivo que, a la luz de las ocho inscripciones recibidas, preveía la disputa del torneo con el sistema de copa, es decir partido y revancha con clasificación por goal-average en la primera fase y con la disputa de un tercer partido en las semifinales y finales en caso de igualdad de puntos. Luego se procedió a efectuar el sorteo el cual arrojó los siguientes cruces:

Grupo I: San Lorenzo (ARG)-Esporte Clube de Bahía (BRA), club que había dado la sorpresa, en 1959 en Brasil, al vencer en la final al Santos de Pelé.
Grupo II: Campeón de Uruguay -que no se conocía ya que la final del torneo de 1959 se iba a disputar el 20 de marzo de 1960- ante Jorge Wilstermann (BOL)
Grupo III: Universidad de Chile-Millonarios (COL)
Grupo IV: Olimpia (PAR)-Universitario (PER). El dirigente peruano que asistió pidió y se le concedió, un plazo de dos semanas para confirmar la participación de los cremas cuya inscripción fue en carácter condicional.

En último término, el Dr. Joao Havelange, presidente de la Confederación Brasileña, dio cuenta del resultado de sus gestiones ante la UEFA, realizadas en octubre de 1958, urgiendo una definición para que en ese año 1960 se pusiera en marcha la Copa Intercontinental. Por unanimidad se aprobó la propuesta disponiéndose que las fechas del campeonato de clubes se adecuaran, sin interferir en la actividad local de los países, para que el Campeón de América estuviera consagrado con tiempo para poder disputar la Copa Intercontinental.
 

Próxima nota: El primer partido y el primer gol de la historia de la Copa Libertadores

 

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EL BAÚL DE LOS RECUERDOS DE LA LIBERTADORES / NOTA 4
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"A Spencer lo traje yo a Peñarol", afirmó siempre Hugo Bagnulo

Primera de dos notas donde revelaremos la historia secreta del descubrimiento de Alberto Spencer, el interés que existió del Real Madrid, Nacional y Defensor, hasta su llegada a Peñarol el domingo 22/02/1960.

Quienes sigan estas crónicas que escribimos para Pasión Libertadores van a ir conociendo nuestro pensamiento sobre la importancia del destino en la trayectoria de los seres humanos, así como la total seguridad sobre la coexistencia de varios factores —y no de uno solo exclusivamente—, que se suman para generar los grandes hechos y las trascendentes modificaciones que se van produciendo absolutamente en todas las expresiones en que se manifiestan las sociedades. Es decir —para decirlo claramente—, nada en el desenvolvimiento del mundo y de los mortales, ocurre por una sola causa...

Existen, existieron y existirán diversos afluentes que impensadamente se van sumando y contribuyen a formar el inicio del torrente de los grandes episodios que se graban indeleblemente en la historia, sea ésta en el campo que sea. ¿A razón de qué realizamos estas disquisiciones?


Mientras se gesta la Copa aparece Spencer en escena

Quién se incline sobre la historia de la gestación del Campeonato de Clubes Campeones de América, encontrará el cauce de la polémica actividad de los dirigentes para dar vida al nuevo torneo. Y, una vez puesta la competencia en marcha, aparecerá una figura que llenará una época y escribirá la historia futbolística más grande —inclusive hasta el presente—, de los 52 años que tiene de antigüedad el certamen. Se trata, sin duda alguna, de Alberto Pedro Spencer Herrera. Tal su nombre completo.

De pronto, de manera poco creíble pero que alimenta mi pasión por la defensa del destino, de lo sobrenatural (¿de Dios?), en el desarrollo de la humanidad; mientras los dirigentes del fútbol de América del Sur iban y venían procurando poner en marcha al Campeonato de Clubes Campeones de América, la figura de Alberto Spencer comenzó a unirse al nombre de Peñarol y del Uruguay. Comunión que los llevará del brazo a convertirse en los pioneros de las primeras grandes hazañas futbolísticas en el marco del certamen. Conquistas y logros —las de Spencer—, aún en plena vigencia y casi sin posibilidad de emulación futura: el ecuatoriano es el máximo goleador histórico de la Copa Libertadores. Convirtió 54 goles con las camisetas de Peñarol y Barcelona de Ecuador en el torneo.

Vamos a revelar, en esta nota y en la siguiente, la historia desconocida de la aparición del notable jugador ecuatoriano en el firmamento del fútbol continental y la forma como Peñarol logró su contratación.


Bagnulo: "A Spencer lo traje yo a Peñarol”

—"Recuerdo que con Peñarol fuimos a jugar a Guayaquil un cuadrangular para inaugurar el Estadio Modelo. En la primera doble jornada jugaban Huracán de Buenos Aires y Barcelona. Nosotros a segunda hora enfrentábamos al Emelec. Llegamos temprano y me siento en la tribuna, junto con Hohberg a observar el preliminar. De pronto veo un negro flaco que erra un gol cabeceando, como yo digo, 'saludando de la bandera', es decir moviendo fuerte la cabeza de arriba hacia abajo. A la jugada siguiente, a la carrera y con gran velocidad, elude a tres argentinos y convierte un golazo. Pregunté quién era. Me dijeron que se llamaba Spencer y que pertenecía al Everest, un club de turcos, que lo había prestado para el cuadrangular. En el segundo partido enfrentamos al Barcelona. A poco de empezar estábamos 1 a 1 y ese morocho Spencer nos mete un golazo entrando al arco con la pelota en la cabeza. Fue una jugada donde William Martínez, nuestro back derecho, le quiso hacer una ‘peinada’, pero el moreno le sacó la pelota en el área y él le hizo la ‘peinada’ larga entrando con la pelota al arco metiéndola con la cabeza, porque el golero Bernardico había salido. Spencer entró al arco con pelota y todo. Yo estaba buscando para Peñarol un centrodelantero y un puntero izquierdo. En Barcelona había visto jugar a un tal Ortega, que hizo el primer gol. Era argentino. Cuando terminó el partido hablé con él. En la noche fue al hotel con Spencer. Estaba Cocito que era el masajista y el Cr. Guelfi que era el Presidente de Peñarol. Hablamos, nos enteramos que Spencer tenía 21 años, les planteamos la posibilidad para que ambos vinieran inmediatamente a Peñarol porque empezaba el Campeonato Uruguayo y los necesitábamos. Dijeron que sí. El pase de Spencer costaba 80.000 pesos. Nosotros jugamos ante Huracán, el cuadrangular se complicó y me acuerdo que volvimos a las apuradas los 11 jugadores titulares, el Presidente Guelfi y yo, para debutar el domingo ante Danubio por el torneo Uruguayo. Las gestiones para traer a Spencer y Ortega se encomendaron al Gerente del club, Juan Magariños, que quedó en Guayaquil con los suplentes. Tenían que retornar en un vuelo ellos y los dos jugadores contratados para pedir pase en AUF. Pero, se durmieron o habrán pensado que traer un ecuatoriano era una locura. Entonces Spencer y Ortega se quedaron sin jugar ya en ese 1959 en Peñarol”.


La verdad histórica confirma esas afirmaciones

Las afirmaciones precedentes fueron realizadas por Hugo Bagnulo, director técnico de Peñarol desde febrero de 1958 hasta el 7 de enero de 1960, en una extensa nota que le realizamos y aún conservamos. La misma se publicó como parte de la colección "Estrellas Deportivas”, que semanalmente editó "El Diario” de la noche de Uruguay, desde septiembre de 1978. El fascículo destinado a la biografía futbolística de Bagnulo, lleva el No. 111 y apareció el 31 de octubre de 1979.

Efectivamente, las palabras de Bagnulo están respaldadas por la verdad histórica. El 24 de julio de 1959 empataron 2:2 Barcelona de Ecuador y Huracán de Argentina. Spencer marcó uno de los tantos del equipo ecuatoriano. Muchos años después, en nuestro contacto personal con Spencer, siempre le gastábamos una broma con una pregunta que es muy difícil que cualquier uruguayo pueda responder.

¿Alberto —inquiríamos—, cuál fue el primer portero uruguayo al que Ud. le convirtió un gol?
—"No me acuerdo”, contestaba con aquella sonrisa buena que se dibujaba en su cara noble.
Al "Gallego” Taibo,
—le decíamos y agregabamos— porque era el golero de Huracán en aquel partido del torneo que se disputó para inaugurar el Estadio Modelo.

 

El cuadrangular terminó en escándalo

A segunda hora, en el partido principal, Emelec le ganó 2:1 a Peñarol. Dos días después, el 26 de julio, Barcelona y Peñarol igualaron 3:3. Spencer marcó el segundo tanto que recordaba Bagnulo en su relato. La jornada se completó con el triunfo de Huracán sobre Emelec. En la última fecha, el 29 de julio, mientras Peñarol venció a los argentinos 2:0, los clubes ecuatorianos empataron 1:1, registrándose un increíble cuádruple empate en el primer puesto.

¿Y ahora qué hacemos?, pensaron los organizadores de la Federación Deportiva de Ecuador ante esta inusual situación. Se reunieron con los dirigentes de los clubes para encontrar una solución. Peñarol tenía el problema de su necesario retorno a Montevideo ya que el sábado 8 de agosto debutaba en la Copa Uruguaya ante Danubio. Resolvieron que el 2 de agosto se enfrentaran Peñarol-Huracán y Barcelona-Emelec, jugando dos días después los ganadores.

Cumpliendo lo dispuesto Peñarol se impuso a Huracán 1:0, en el preliminar del comienzo de los desempates. A segunda hora los jugadores de Barcelona y Emelec se levantaron en huelga en los vestuarios del Estadio Modelo, exigiendo a los dirigentes dinero extra para actuar, ya que el arreglo había sido por tres partidos. Comenzaron las discusiones, el partido se atrasó una hora con las tribunas repletas y... los equipos salieron al campo integrados con algunos juveniles y jugadores de otros equipos de Guayaquil que juntaron de apuro en las propias instalaciones. Emelec venció 6:1 a Barcelona.

Ante el escándalo y el desprestigio generado para el fútbol ecuatoriano, la Federación Deportiva suspendió a todos los jugadores profesionales de Barcelona y Emelec disponiendo, además, cancelar la disputa del torneo que quedó sin definición. El trofeo en disputa se entregó simbólicamente a Peñarol.

También —como lo expresó Bagnulo—, Peñarol retornó en dos tandas. El entrenador, el Cr. Guelfi y los titulares llegaron a Montevideo el 6 de agosto.

 

Aquel argentino Ortega que vendría con Spencer

Justicia es decir que Bagnulo ponía más énfasis en la contratación de Ortega que en Spencer —escribimos en el libro "Cuando cambió la historia”, aparecido en marzo de 2010, referida a todos estos episodios—. Por nuestra parte, nada sabíamos de quién se desempeñaba como wing izquierdo en el ataque del Barcelona. Días atrás enviamos una nota a Jorge Barraza, director de la Revista oficial de la Conmebol, para recordar el cincuentenario de la llegada de Spencer al fútbol uruguayo. Le contamos a nuestro buen amigo que de Ortega no teníamos ningún dato...

"A Roberto ‘El Pibe’ Ortega lo conozco mucho —relató Barraza al respondernos por mail—. Es un gran amigo. Era wing izquierdo, surgió en Independiente, triunfó en Colombia, lo compró la Portuguesa de Desportos donde realizó una gran temporada. A raíz de eso, desde Italia fueron a comprar a Ortega y él dijo: ‘Solo no, voy con Julinho’. Le dijeron que no. Cuando Fiorentina fue a comprar a Julinho, éste dijo lo mismo: ‘Voy con Ortega o no voy’. Y los compraron a los dos juntos. En el primer partido, Ortega tuvo la mala suerte de sufrir una grave lesión de rodilla. Permaneció dos años en Florencia y como no se reponía lo dejaron ir. Ahí volvió a América del Sur y se afincó en Ecuador donde fue gran figura de Emelec, integrando aquella delantera que apodaro el ballet azul: Balseca, Bolaños, Raffo, Raymondi y Ortega. Después pasó al Barcelona”.

 

Bagnulo recomienda a Spencer al técnico Juan López

—"Realmente lo que vi de Spencer me entusiasmó —continuó contando Hugo Bagnulo en la nota referida—. En diciembre de ese año 1959 se organizó el Campeonato Sudamericano Extraordinario, ahora para inaugurar oficialmente a nivel de Federación, el Estadio Modelo. Y los dirigentes ecuatorianos contrataron a Juan López para dirigir a su selección. Juancito era de mi barrio, nos criamos juntos. Al conocer la noticia, antes que se fuera, allá por el comienzo de octubre, lo fui a ver y le dije, ‘Juan, en el Everest hay un negrito que pinta para ser fenómeno. Fijate, tenelo en cuenta. Después me decís...’ Juancito viajó, armó el equipo y como titular jugó Spencer”.

La narración también se compadece con la realidad. El domingo 6 de diciembre de 1959, con las tribunas repletas, debutó Ecuador enfrentando a Uruguay. Los celestes vencieron cómodamente 4:0. Alcides "Cacho” Silveira fue el encargado de marcar a Spencer.

—"En aquel momento no reparé en él —nos refirió en el programa "Habla la Historia” que se emite por la señal VTV de Uruguay—. Luego, con los años, a medida que Spencer fue brillante, recordé que en la línea de ataque de Ecuador de aquel partido, jugaba un moreno que, en realidad, no demostró muchas condiciones. Advertí en él velocidad y buena capacidad para elevarse ante los centros que le tiraban. Pero nada más”.

El 12 de diciembre, "un resultado inesperado ofreció el partido entre Ecuador y Argentina”, informó AP sobre el empate 1:1 entre ambos equipos. Y agregó: "se esperaba que los rioplatenses pudieran superar sin mayor inquietud la resistencia que pudiera presentarle el conjunto local”. Para colmo, Ecuador se puso en ganancia con gol de Palacios. El 19 de diciembre, Ecuador con gol de Raffo también partió adelante en tanteador ante Brasil, perdiendo luego 1:3 ante los verdeamarillos, que estuvieron representados por la Selección del Estado de Pernambuco.

Recorriendo las informaciones cablegráficas de entonces, no se encuentran comentarios elogiosos sobre Spencer. Los hay para el centrodelantero argentino Carlos Alberto Raffo (será el goleador del siguiente Campeonato Sudamericano en Bolivia en 1963) quien era el ídolo de la afición guayaquileña. En cambio la situación varió en el último partido ante Paraguay. AP destacó el oportunismo de Spencer para convertir el primer gol, así como varias acciones positivas que protagonizó. Ecuador ganó 3:1 redondeando una muy buena actuación en el torneo con cuatro puntos.

 

Bagnulo quería contratar a Spencer para Defensor

Peñarol se consagró Campeón Uruguayo de 1958 dirigido por Hugo Bagnulo. Con el mismo técnico se encaminaba a repetir el título en 1959 de manera holgada. En septiembre de ese año, faltando seis fechas para culminar el torneo, llevaba seis puntos de ventaja (se otorgaban dos puntos por la victoria y uno por el empate) sobre Nacional, su inmediato perseguidor. Es decir que faltando 12 puntos por jugar, los aurinegros llevaban de ventaja el 50% de las unidades venideras. Era "casi” imposible que Peñarol no retuviera el título de Campeón Uruguayo. Confirmando que el fútbol es impredecible, el 29 de noviembre, al culminar la última fecha del torneo, Peñarol y Nacional quedaron igualados con 26 puntos en el primer lugar, necesitándose una final para definir el título. La misma no pudo llevarse a cabo inmediatamente debido al viaje de Uruguay, el 2 de diciembre, para participar del Sudamericano Extra de Guayaquil. La final quedó, sin fecha fija, para los primeros meses de 1960.

Ambientado por el contraste deportivo al no poder conquistar un título que tenía "casi” ganado, la continuidad de Bagnulo como DT de Peñarol, se complicó. Comenzaron a circular rumores sobre su desvinculación del club. Previsor como era, "el Hugo” prefirió "curarse en salud”, como se decía antiguamente... Muy ligado deportiva y afectivamente a Defensor, equipo en el cuál había jugado y dirigido con gran éxito en 1956/57, antes de pasar a Peñarol, el propio Bagnulo en la nota biográfica de "Estrellas Deportivas” ya citada, reveló un dato relacionado con Spencer desconocido para el gran mundo del fútbol.

—"En Peñarol la situación se me complicó —manifestó el técnico—. Perdimos muchos puntos que llevábamos de ventaja y Nacional nos igualó. Las cosas no estaban bien y yo vislumbraba que me echaban. Fui a hablar con Luis Franzini, Presidente de Defensor, para conversar del futuro. Analizamos el equipo para el año siguiente. Me comentó que con seguridad vendería a José Sacía por quien estaba interesado Boca Jrs., con lo que la plaza de No. 9 quedaba vacante. Fue entonces que le hablé de Spencer, de sus condiciones y de la posibilidad de traerlo al club. Justamente, en ese momento Uruguay estaba disputando el Sudamericano en Guayaquil y al frente de la delegación estaba Ricardo Lombardo. Además de periodista, era dirigente de Defensor. Me conecté con él por indicación de Franzini, le transmití mi opinión sobre Spencer y le pedí que hablara con Juan López y con el propio jugador, que me conocía porque habíamos estado en contacto meses atrás cuando lo quise vincular a Peñarol, con la finalidad de lograr que viniera a Montevideo a jugar a Defensor. Después no se qué ocurrió con el pedido. En cambio, conmigo, efectivamente como pensaba, salí de Peñarol y asumí en Defensor".

En síntesis, al culminar 1959 el nombre de Alberto Spencer ya era conocido en el mundillo del fútbol uruguayo vinculado a los dirigentes, entrenadores y jugadores. Paralelamente y en el mismo momento, la Copa de Clubes Campeones de América avanzaba hacia su puesta en escena. La Conmebol fijó para el 15 de febrero de 1960 la reunión decisiva en la sede de la Confederación, en Montevideo, para definir los detalles de su forma de disputa con los clubes campeones de 1959 que se inscribieran y cuyo plazo para tal hecho vencía el 31 de diciembre de ese año.

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