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Notas | ¡7 HERMANOS JUGADORES! CASO RÉCORD EN EL MUNDO
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Los Jara Saguier, de Paraguay, la mayor dinastía de fútbol del planeta

En Paraguay se ha dado uno de los casos más extraordinarios que el fútbol registre en toda su historia: se trata de los siete hermanos Jara Saguier, que fueron todos jugadores profesionales en su país. Seis de ellos actuaron en Cerro Porteño y cinco llegaron a la Selección albirroja.

La dinastía de los Jara Saguier, reflejada en la última edición de la Revista de la Conmebol, supera a la de los 6 hermanos Brown, en Argentina, que jugaron entre 1891 y 1910, en los inicios del fútbol en América del Sur, y los Nunweiller, de Rumania, que también fueron seis.


El fútbol en la sangre, literalmente

Darío, Toribio, Enrique, Ángel, Alberto, Carlos y Críspulo construyeron una historia increíble de amor por la pelota. Y salvo Alberto, los otros 6 se pusieron la azul y grana de Cerro Porteño. Cuatro de ellos fueron grandes estrellas del club, capitanes, campeones, ídolos del Ciclón de Barrio Obrero. Darío llegó incluso a ser vicepresidente de la institución y también entrenador.

Enrique, Darío y Ángel Jara Saguier con la azulgrana de Cerro Porteño. Los tres jugaron varios años juntos (foto: Conmebol).
 

Cinco hermanos -Darío, Enrique, Ángel, Alberto y Carlos- actuaron en la Selección Paraguaya. Dos fallecieron, Ángel, quien tuviera un recordado paso por el fútbol francés, y Toribio. Y la historia no se termina aquí: los hermanos Luis y Adolfo Jara Heyn, ídolos de Olimpia en los años 80, son hijos de Enrique.

Los Jara Saguier son una familia tradicional del barrio Santísima Trinidad, de Asunción, en la que el fútbol ha sido el eje central por casi un siglo. Don Críspulo Jara Román y doña Lidia Saguier tuvieron la friolera de 13 hijos: 6 mujeres y 7 varones. Estos siguieron la huella de su padre (fundador y jugador del club Rubio Ñu).


Darío y el golazo en la final del '49

En la entrevista que los hermanos brindaron a la Conmebol, comenzó hablando Darío, el mayor de los hermanos, a quien todos sindican como un eximio cabeceador: "Arranqué en la Primera División del Rubio Ñu a los 16 años. Mi compañero de ala era Cipriano Romero, el padre de Romerito. En 1946 a él lo contrató Sportivo Luqueño y a mí Cerro Porteño. Yo trabajaba desde los 15 en la Aduana y a la tarde iba a practicar".

DARÍO, EL PIONERO

Nació en 1930. Centrodelantero. Jugó en 1946 en Rubio Ñu y entre 1947 y 1960 en Cerro Porteño. Mundialista en Brasil 1950. Goleador de Paraguay en 1949.


"Una mañana de 1949 el capitán Muñoz Chávez, que además era alto directivo de Cerro, me informó que jugaría la finalísima del Campeonato de Honor contra Olimpia. Habían ganado un partido cada uno. Nos impusimos 3 a 2 y marqué el tercero, un gran gol, le hice un sombrerito al zaguero González y se la toqué suave al arquero". Ese gol lo llevó a la Selección Nacional, con la que jugó el Mundial del '50, enfrentando a Suecia e Italia.
 

Surgen Enrique y Ángel

Enrique (78 años) debutó en Cerro en el '51. Era un "8" de gran clase según diarios de la época. También jugó 14 temporadas y ganó 3 campeonatos: 1954-61 y 63. "En 1953 debutó en Cerro nuestro hermano Ángel y en un partido frente a Olimpia por primera vez formamos el trío central del ataque: Yo, Darío y Ángel, en ese orden en el campo. Íbamos a sacar del medio y les dije a los dos: 'miren al cielo, papá nos está observando'. Varios años jugamos juntos los tres", rememora Enrique.

TORIBIO, EL SEGUNDO

Nació en 1932. Lateral derecho. Se inició en Cerro Porteño en 1952 y luego desarrolló su carrera en Rubio Ñu. También fue director técnico, como todos los hermanos. Falleció en noviembre de 2011.


En 1957, Paraguay consumó una de sus más grandes hazañas deportivas. Enfrentaba por la Eliminatoria del Mundial a un Uruguay todavía envuelto en la estela gloriosa del Maracanazo y tras el cuarto puesto en Suiza 1954: la Albirroja demolió a la Celeste: 5 a 0. Enrique Jara Saguier fue el cerebral volante derecho y Ángel quien comandó el ataque, marcando un gol. Sin embargo, un conflicto con la dirigencia de Cerro hizo que ambos fueran suspendidos por 18 meses y esto imposibilitó que fueran al Mundial de Suecia, para el cual habían habían ayudado a clasificar.


La célebre gira por América

Los tres hermanos -8, 9 y 10 del ahora centenario club- lideraron juntos el ataque durante varios años. Los dos mayores recuerdan especialmente la gira que hizo Cerro Porteño por América. "Fue larguísima -cuenta Enrique-. Salimos el 30 de octubre de 1956 y volvimos el 17 de abril de 1957. Jugamos en Bolivia, Chile, Colombia, Panamá, Honduras, Guatemala, Costa Rica y no recuerdo cuántos países más. Fueron 42 partidos con 27 victorias, 9 empates y 6 derrotas. Se fue alargando porque no había plata para volver y entonces seguían haciendo partidos para recaudar y poder comprar los pasajes".

ENRIQUE, EL "8" DE CLASE

Nació en 1934. Volante derecho. Militó en Cerro Porteño entre 1951 y 1963, pasando luego a Runio Ñu. Mejor futbolista paraguayo de 1954; 21 partidos en la Selección.


Aparecen Toribio y Alberto

El terceto cerrista se disolvió: Darío se retiró y Ángel fue contratado en 1962 por el Toulouse, de Francia. Luego pasaría al Red Star y otros clubes. Y más tarde desempeñó una larga carrera como entrenador. Después de veinte años en el país de Zidane y Platini, volvió a la patria, donde falleció en 2008. "Muy tecnico era Ángel, zurdo, vivo, fuerte, pateaba con todo, era intuitivo en el área", lo describen.

Entre 1952 y 1954 jugó también en Cerro Porteño Toribio Jara Saguier, lateral derecho, quien apenas tuvo oportunidades. Siguió su carrera en el Rubio Ñu, donde sí jugaría algunos años. Allí compartió con otro miembro de la dinastía: Alberto, cerebral volante derecho, quien pasó a Libertad, luego a Olimpia y emigró a España (Pontevedra) y más tarde a Francia (Red Star).

ÁNGEL, EL FRANCÉS

Nació en 1936. Delantero o volante ofensivo. Actuó en Cerro Porteño (1953-62), Toulouse, Red Star, Racing de Besançon (Francia). Seleccionado paraguayo. Falleció en 2008..


Asoman Carlos y Críspulo

Todo era fútbol en la casa paterna del barrio Trinidad. Y mientras los hermanos recogían aplausos con la casaca azulgrana, dos niños ya corrían detrás de la pelota: eran los pequeños Carlos y Críspulo, los últimos dos varones. Ambos llegaron jovencitos a Cerro mediante el pago de un millón quinientos mil guaraníes (el pase de Darío se realizó en 1.000). "Había andado bien en los campeonatos de verano del Sportivo Trinidense y el presidente de este club, señor Ashwell, era hincha de Olimpia. Me recomendó. Ya estaba todo listo para firmar, fui a la sede de Olimpia pero nunca apareció el secretario, que tenía que hacer los papeles. Y me fui. Entonces mi hermano Enrique me llevó a Cerro Porteño".

Toma la posta el aludido Enrique: "Hablé con el mejor dirigente que tuvo Cerro en su historia, el general Pablo Rojas, una gran persona. Le dije: mire que va a firmar por Olimpia. 'No, traelo acá'. Lo traje y apenas llegó Carlos lo recibió en la puerta, le puso su mano en el hombro y le dijo: "Entrá, hijo, esta es tu casa, te vas a quedar con nosotros".

ALBERTO, EL DISTINTO

Nació en 1944. Volante derecho de buena técnica. Jugó en Rubio Ñu, Libertad, Olimpia, Pontevedra (España) y Red Star (Francia). Un partido en la Selección Paraguaya. No jugó en Cerro.

 

Era 1968. Carlos fue un centrocampista de gran personalidad y con gol. Compuso un mediocampo de oro en Cerro junto a Juvencio Osorio y al fantástico Saturnino Arrúa. Ganó 4 campeonatos con Cerro, el de 1970 y el celebrado tricampeonato 72-73 y 74, antes de partir a México, donde sería una brillante figura del Cruz Azul durante 8 años. Carlos fue el que más tiempo jugó en la Selección Paraguaya de todos los hermanos: 11 años.

Detrás suyo llegó Críspulo a Cerro Porteño. Centrodelantero, se encontró con un tapón de grandes jugadores adelante y, como varios miembros de la familia, fichó para el pequeño pero siempre prolífico Rubio Ñu. De allí emigró al Deportivo Galicia, de Venezuela, y luego al Deportivo Pereira, de Colombia.
 

CARLOS, EL OLÍMPICO

Nació en 1950. Centrocampista de Cerro Porteño (1969-1975 y 1984-85) y Cruz Azul (México) 1975-1983. Once años en la Selección. DT de Paraguay en Atenas 2004.


Libros y fútbol

Del padre y los tíos heredaron la pasión por la pelota, pero el progenitor, severo, les inculcó la importancia del estudio. Todos terminaron el colegio secundario y varios ingresaron en la universidad. Darío, contador público, se jubiló como funcionario del Banco de la Nación Argentina. Enrique se tituló en Administración de Empresas y fue profesor de contabilidad. "Tenía una oferta firme del Sevilla y otras de Millonarios y del San Pablo de Brasil, pero yo ya estaba bien empleado en la empresa Philips y no quise dejar eso", señala Enrique.
 

Críspulo es liceciado en ciencias contables y administración de empresas; trabaja en el Banco Central del Paraguay. Él nació en 1953, seis meses después de fallecer su padre.

CRÍSPULO, EL BENJAMÍN

El menor. Nació en 1953. Centrodelantero. Actuó en Cerro Porteño, Rubio Ñu, Deportivo Galicia (Venezuela), Deportivo Pereira (Colombia). Entrenador asistente de su hermano Carlos.


Cuando Darío se retiró en 1960 y Ángel marchó a Francia, Enrique pasó a Rubio Ñu y allí se encontró con Alberto, quien se enfrentó con Carlos cuando este llegó a la primera de Cerro. Siempre hubo algún hermano manteniendo vigente el apellido, hasta 1985. Luego, los siete fueron entrenadores.

Los hermanos Jara Saguier, una historia de amor por la pelota, que merecía ser contada.

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