BR Entrar no site em português: A maior rede de torcedores da Libertadores também em português FECHAR
Comparte esta nota
0 0 0
Notas
0
Lecturas
1

El drama del retiro: la preparación intelectual para afrontar el día después

Como todo trabajador que se jubila, los futbolistas experimentan un vacío luego del retiro. Ese sentimiento se agrava por la no preparación psicológica ni intelectual que se da en muchos casos. Los testimonios de quienes padecieron el momento y de quienes pudieron dar vuelta la página le dan el marco de relevancia que el tema merece. Pero no todo está pérdido: los profesionales formularon algunas sugerencias para no sufrir a la hora de colgar los botines.

“Hay dos maneras de retirarse:
a. que el jugador se retire porque le cuesta entrenar, porque el ambiente lo desgastó, por una lesión, porque cumplió sus objetivos, etc., esto es, por propia elección de que se cumplió un ciclo (o porque no quiere seguir peleándola) y que supone un "anticiparse", un pensar
cómo ocupará su vida de allí en más.
b. que el fútbol lo retire al jugador, porque ya no rinde como antes. Esto es, los directivos, el entrenador "deciden" que el futbolista no está en condiciones de jugar. Se puede "disfrazar" (tan común en el fútbol) de mil maneras, como que el contrato es muy alto o que hay que dejar "subir la sangre joven".

Hay que decir que la mayoría de las veces, se confirma la segunda opción y esto lo hace todavía más dramático. La sorpresa y la no "preparación psicológica" del futbolista hacen el resto, haciendo que éste muchas veces se sienta "una basura ya descartable".

La frase "lo único que supe en mi vida es patear una pelota" se agudiza en una realidad socioeconómica de crisis. Sólo un pequeño porcentaje sigue ligado íntimamente a este deporte "apasionante", ya como entrenadores, periodistas deportivos, empresarios de jugadores, docentes, etc.

Los que quedan fuera de "este grupo de elite" (que sigue disfrutando de la popularidad y del buen dinero), es decir, el resto, tiene enormes dificultades para reinsertarse en el tejido social. Llevan ventaja los que ya desarrollaban alguna actividad comercial o de capacitación durante la carrera de futbolista. Los demás se confrontan con un "vacío" que impulsa en la mente de muchos de ellos, la idea del suicidio. Son pocos los que lo efectivizan concientemente, pero hay claras maneras inconcientes de hacerlo (en forma encubierta).

En realidad, la jubilación puede ser "dramática" para cualquier ser humano y tener efectos psicológicos muy negativos. Sólo que el fútbol (está tomado de tantas variables) es una lupa grande que aumenta y potencia las desgracias y desilusiones de la vida misma”.

Los párrafos precedentes pertenecen a un texto escrito por el psicólogo deportivo Marcelo Roffe llamado “Retiro del futbolista. El drama del día después” y analizan la principal problemática en la carrera del jugador del fútbol.

Es que al margen de lo planteado por Roffe acerca del lote de ex jugadores que tiene la posibilidad de seguir vinculado al deporte, lo cierto es que es ínfimo el porcentaje de jugadores que se instruyó académicamente pensando en el mañana. Es más, en el presente es alta la cantidad de futbolistas que ni siquiera han completado sus estudios secundarios.

Pero para concebir la sensación de quienes padecieron el momento del retiro, bien vale recabar en testimonios en primera persona.

Amadeo Carrizo, ex arquero de River y Millonarios, rememoró el sentimiento . "Se imaginan cómo me habré sentido en ese momento. De la sede de River, que quedaba en Suipacha al 500 hasta Villa Devoto, donde vivía, llorando. Me citó y me lo comunicó el club a través del presidente William Kent. Tuve una tristeza y una amargura imborrables, pero no pensé en tomar otra decisión ni me lo tomé tan a la tremenda. Luego jugué dos años más, hasta los 44 años, en el club Millonarios de Colombia. Lo hice bien, pero en River fueron 23 años de titular.", contó en una Jornada organizada por la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales.

Roberto Perfumo, defensor de Racing, Cruzeiro y River entre 1961 y 1978 y psicólogo social, dio en su libro “Jugar al fútbol” su propia versión de los hechos: "Lo peor del fútbol es tener que dejarlo. Esto lo sabe cualquier jugador profesional. No lo piensa ni le preocupa mientras juega. Es más, ve el ocaso como algo lejano que le puede suceder a los demás y de repente, a los 35 o a los 36 años como en mi caso, se encuentra con una jubilación que no quería y que no importa cómo le llegó, por una lesión grave, una suspensión o por decisión propia".

Un caso distinto es el de Enzo Francescoli, que vistió en Sudamérica las camisetas de Montevideo Wanderers y River. El uruguayo se aisló de todo antes de tomar la decisión de dejar y jamás se arrepintió. “Me pica el bichito de jugar un partido si voy a la cancha, a ver a los muchachos, a ver a River, ahí me pasan cosas intensas, me dan ganas de prenderme. Pero, sinceramente, nunca pensé, ni pienso, en volver a jugar, quizá me ocurre esto porque siempre estuve seguro de lo que hacía cuando decidí retirarme. Hasta me tomé cuarenta días de vacaciones, algo que no había hecho en toda mi vida para meditarlo profundamente para poner todos los argumentos sobre la balanza, para que después no tuviese que arrepentirme”, contó en una entrevista con el Diario Clarín.

Es valioso también el testimonio de Miguel Angel Brindisi a la revista El Gráfico: "El día después es muy duro, durísimo, porque uno piensa que está preparado para enfrentar la vida y de repente se topa con otra realidad. Cuando se dan situaciones catastróficas y en el ambiente se comentan los casos, hay muchos que te dicen ‘¿Sabés? A mi también se me pasó por la cabeza suicidarme’. Hay un latiguillo ("lo único que supe en mi vida es patear una pelota") que repiten los jugadores y resulta dramático. Por eso a mí me gusta lo de (Carlos) Griguol, eso de exigirle al jugador que haga algo paralelo, que tenga una orientación más allá del fútbol. (…) Yo recuerdo una palabras de Yudica en El Gráfico que me marcaron mucho: ‘el día que dejé el fútbol empecé a morir un poco", dijo. Me llegó mucho, me sentí identificado. Por ahí, cuando sos jugador renegás y repetís que querés salir de este mundo, pero después te cuesta muchísimo. Para mi esa experiencia fue terrible, durísima".

El Maestro Tabarez contó que su profesión de DT surgió más como salida laboral que por indefectible vocación. “Muchos me lo habían sugerido por mi profesión de docente, pero me decidí a hacer el curso de entrenador porque se me terminó el fútbol, no tenía un peso, apenas me había dado toda la trayectoria en el fútbol para comprarme una casa modesta. Por entonces tenía tres hijas, ya estaba casado, e hice el curso de técnico para tener otra fuente de ingresos. Nunca se me pasó por la mente que pudiera sucederme todo esto que me ha sucedido, lo confieso”, se sinceró ante El Gráfico.

Gustavo Lombardi, ex futbolista de River, Salamanca, Middlesbrough y Alavés, se retiró a los 27 años. Pero no fue una lesión lo que lo marginó de la profesión, sino su propia voluntas. “El retiro fue un proceso muy largo. Tardé en aceptar que futbolista no era más. Sentí que no podía salir de las cosas de ese ambiente. Probé de todo. En el ambiente, fuera de él. De ser empresario de fútbol, hasta tener un bar en España. Y la verdad, que puede ser poco o mucho, pero de lo que más sé es de fútbol. Y en el periodismo encontré un lugar intermedio de unión, donde puedo desarrollar las cosas que me dejó el fútbol, pero salir de ese ambiente. Además siempre me gustó leer y le tuve cierto amor al periodismo y yo hoy tengo la suerte de que no me exigen otra cosa que no sea hablar de fútbol. Es mi laburo”, le contó al portal Nos Digital.

Por eso, para encarar esa etapa que inevitablemente llegará, bien vale tomar las recomendaciones que el propio Roffe brindó en el Diario La Nación. “Sugerencias para el futbolista que se retira: realizar un balance, establecer prioridades, ser consciente de que la gloria deportiva es muy corta, saber que con el deportista se retira la familia y cambian los roles, saber que el deporte de alto rendimiento es una adicción física y psicológica, hay que saber retirarse a tiempo y entrenarse para ese momento, con estudios y oficios previos para que el cambio sea menos traumático, es necesaria una nueva ocupación para sentirse útil, incorporar nuevas actividades sociales.”


Fuentes:

www.marceloroffe.com
www.nosdigital.com.ar
Diario Clarín
Diario La Nación
Revista El Gráfico
“Jugar al Fútbol”. Roberto Perfumo, Libros Perfil SA, 1997.

Foto Amadeo: El Gráfico; Foto Tabárez: Mauro Alfieri 


 

 

¿Te gustó el post?
0
0

Noticias relacionadas

Temas

Retiro drama psicología vacío preparación intelectual trabajo estudio académico fútbol director técnico periodista preparador físico Marcelo Roffe Tabarez Francescoli Lombardi Brindisi Amadeo Carrizo
1 COMENTARIOS
Enviar

x comentarios y y respuestas

Lo mas popular

Posts destacados de hoy