Juan Carlos Sánchez Frías es un ex futbolista argentino-boliviano, que jugó en las décadas del 1970 y del 1980 para Gimnasia y Esgrima de Jujuy y diversos clubes bolivianos. Integra la lista de máximos goleadores de la historia del fútbol mundial en el puesto 82, con 266 goles en 360 partidos. 
Se caracterizó por su personalidad y su juego de marca en el medio campo. Se especializaba en tiros libres, obteniendo por esa vía 110 de sus 266 goles. 
Jugó para la selección de fútbol de Bolivia en cinco ocasiones, con la que convirtió un gol. 
Obtuvo el record de goles convertidos por un solo jugador en partidos internacionales en Sudamérica, cuando anotó seis goles, el 7 de abril de 1985, en el partido que Blooming le ganó a el Deportivo Italia de Venezuela por 8-0. 

9-Oswaldo Ramírez (26 goles en 50 partidos) 
 
Veloz delantero que vistió las camisetas del Sport Boys, de Universitario de Deportes y del Sporting Cristal en la liga peruana de fútbol. Fue el máximo goleador en los torneos de 1968 con 26 goles y en 1980 con 18 goles. 
Saltó a la fama a los 22 años por los dos goles que le hizo a la Selección Argentina en La Bombonera, con motivo de las eliminatorias para la Copa Mundial de México 70, con los cuales Perú logró la clasificación por primera vez en su historia a una Copa Mundial por mérito propio. En dos impresionantes piques (corría los 100 metros y estampaba 10,9 segundos) se deshizo de la defensa argentina y le hizo dos goles al arquero Cejas. 
Participó varias veces en la Copa Libertadores, siendo uno de los 10 máximos goleadores de este torneo, habiendo anotado en total 26 goles (4 por el Sport Boys, 15 por la "U" y 7 por Cristal). Siendo el máximo goleador en las ediciones de 1972 (6 goles) y 1975 (8 goles). También se le recuerda por la impresionante volea que le dio el triunfo a la "U" sobre Peñarol en las semifinales de copa libertadores de 1975, cuando por primera vez en la historia un club peruano le ganaba a un equipo uruguayo en el Estadio Centenario. 
En un amistoso con la selección de México también anotó un gol impresionante, remató de 40 metros y la pelota ante la atenta mirada de todo el estadio entró por el vertice del arco y se quedó atrapada en la malla, y fue llamado por la prensa como la "paloma mensajera". 
Según la IFFHS - 2006 ha anotado 224 goles en 440 partidos oficiales en Primera División tanto en Perú como en México. Incluyendo los 26 goles de Copa Libertadores y los 17 de la selección Nacional ha convertido en total 267 goles en 547 partidos oficiales como futbolista profesional, que lo ubica entre los más importantes goleadores sudamericanos de la década del 70. 
Fue dirigente deportivo llegando a ser Presidente de la Federación Peruana de Fútbol (1985-1986) y Comisario de la FIFA. 

8-Luis Artime (26 goles en 40 partidos) 
 
Se inició en Independiente de Junín, de la provincia de Mendoza. 
En 1958 pasó a Atlanta, donde debutó en primera división. Allí se produjo su lanzamiento y su explosión como delantero goleador. Formó un gran equipo junto a Errea, Gatti, Clariá, Griguol, Bettinotti, Gonzalito, Guenzatti, y otros buenos jugadores que forman parte de la historia de Atlanta 
En 1962 fue vendido a River Plate, donde fue goleador en 1962 y 1963. 
En 1965 y antes de ser transferido a Independiente, donde salió campeón en 1967, estuvo cedido medio año en el Real Jaén de España de la Tercera División. En el Independiente estuvo formando una legendaria delantera junto a Raúl Emilio Bernao, Raúl Armando Savoy, Héctor Yazalde y Aníbal Tarabini. Una verdadera aplanadora que ostenta el récord de efectividad en la historia del profesionalismo argentino con el 86,67% de los puntos. Jugó 15, ganó 12, empató 2 y apenas perdió un encuentro, frente a San Lorenzo. Fue máximo goleador del Campeonato argentino en dos ocasiones con la camiseta de CA Independiente, en 1966 con 23 goles y en el Metropolitano de 1967 con 11 tantos. 
Inició su carrera en el exterior en 1969 en el club brasileño Palmeiras, donde jugó muy poco tiempo. En ese mismo año llegó a Nacional, de Uruguay, donde ganó muchos títulos y dejó un grato recuerdo. Se consagró tricampeón del campeonato uruguayo (1969, 1970 y 1971), convirtiéndose en el goleador de esos tres torneos anotando 24, 21 y 16 goles respectivamente. También en Nacional ganó la Copa Libertadores (1971), la Copa Intercontinental (1971) y la Copa Interamericana (1972). 
En 1972 jugó en Fluminense de Brasil. 
Finalmente en 1973 regresó a Nacional, donde culminó su carrera como futbolista en el año 1974, Fue el máximo goleador de los últimos 30 años en este equipo al convertir 158 goles en 5 temporadas. 

7-Antony de Ávila (29 goles) 
 
Anthony de Avila fue descubierto como futbolista cuando practicaba como amateur en las playas de Santa Marta, y allí un cazatalentos del América de Cali se lo llevó al doctor Gabriel Ochoa Uribe, quien lo integró al equipo escarlata, el cual fue el único equipo para el que jugó en Colombia. Su carrera como futbolista incluyó también al Unión de Santa Fe de Argentina, al Barcelona SC de Guayaquil, al igual que al MetroStars de Nueva York. Sus 29 goles anotados en la Copa Libertadores lo han hecho pasar a la historia del certamen. Pero también "el Pipa" es un gran ídolo de la hinchada americana por ser el máximo goleador en la historia del club con 206 goles, 179 de ellos en el Fútbol Profesional Colombiano. 
El pimer gol del "Pitufo" como profesional lo marco el domingo 2 de agosto de 1982 en un partido entre el América de Cali y el Unión Magdalena, en el estadio Pascual Guerrero; el arquero víctima fue el argentino Carlos Alfredo Gay, exjugador del América. 
Estando en el América durante sus primeros años como profesional, ocasionalmente hizo parte de un conjunto popularmente conocido como 'Los Pitufos' compuesto por jóvenes suplentes que encaraban el torneo colombiano mientras los jugadores titulares estaban en concentración para los juegos de la Copa Libertadores; en esta misma formación estuvieron otros elementos importantes como Albeiro Usuriaga, Álex Escobar y John Édison Castaño. Particularmente, con el 'Pibe del barrio Obrero' siempre tuvo un amplio entendimiento dentro de la cancha durante el tiempo en que ambos hicieron parte del América. 
Un dato peculiar es haberse convertido en el único jugador que participó en los cuatro subcampeonatos de la Copa Libertadores que tiene el club de sus amores, el América, en los años de 1985, 1986, 1987 y 1996, de igual manera, fue subcampeón de la Copa Libertadores 1998 jugando con el Barcelona de Guayaquil, completando cinco subcampeonatos y ostentando el récord de un sólo jugador con más segundos lugares en el torneo. 
A propósito de lo anterior, un momento nefasto en su carrera se produjo en 1985 durante el último partido de la final de laCopa Libertadores ante Argentinos Juniors: a los 21 años, a de Ávila le correspondió patear el quinto cobro de la serie de penales con que se iba a definir el campeón continental. Como fruto de los nervios por su juventud e inexperiencia, el arquero argentino Enrique Vidallé le atajó su disparo a pesar de cometer la infracción de moverse irreglamentariamente antes que de Ávila le pegara al balón, acción que fue convalidada por el juez central chileno Hernán Silva. Tras su fallo, Argentinos Juniors convirtió su cobro y se llevó el título. Se dice que el jugador originalmente asignado para el último cobro rojo era el guardamenta Julio César Falcioni, pero que éste se rehusó a hacerlo, por lo cual el médico Ochoa Uribe decidió delegar al samario para tal fin. 
Sus goles y su gran habilidad como media punta lo llevaron a formar parte de la Selección Colombia. Su primera convocatoria internacional fue en 1985 para jugar el repechaje ante Paraguay, en carrera por un cupo a la Copa Mundial de 1986. Jugó también las Copas América de 1987, 1989 y 1991. Estuvo en los mundiales de 1994 y 1998, jugando algunos minutos de diferentes partidos. En una ocasión, tras un partido con la Selección Colombia ante Ecuador por las eliminatorias a la Copa de 1998, el 'Pipa' marcó el único gol para la victoria cafetera y lo dedicó públicamente a los reconocidos narcotraficantes Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, actualmente presos en los Estados Unidos. 
En el año de 1997 integró la Selección Resto del Mundo, en la que compartió con grandes figuras del fútbol sudamericano como Gabriel Batistuta y Ronaldo, bajo la dirección del técnico Carlos Alberto Parreira, marcando uno de los goles en la victoria 5-2 de Resto del Mundo contra Europa, dirigida por Franz Beckenbauer, y que en ese juego contó con la presencia de estrellas como Zinedine Zidane, Patrick Kluivert, Fernando Hierro, entre otros. 
Entre los logros individuales del Pipa se destaca ser goleador de la Copa Libertadores 1996 con 11 anotaciones y Botín de Oro en el Campeonato colombiano 1990 con 25 goles, en el año 2007 el América de Cali lo homenajeó con el trofeo como Goleador Histórico del Club; también es de agregar que el "Pipa" es reconocido como uno de los máximos ídolos escarlatas y también goza de una gran fanaticada en el Barcelona de Guayaquil y un destacado reconocimiento en Unión de Santa Fe y MetroStars de Nueva York. 
El 22 de julio de 2009 decide regresar con 45 años de edad al fútbol profesional, en una decisión conjunta con los directivos, y cuerpo técnico del América de Cali, con un contrato a seis meses, a finalizar en diciembre de 2009. Como el Pipa no tuvo un partido de despedida propiamente dicho diez años atrás, acordó con los directivos del América que se retiraría de la actividad jugando, de manera normal y no en un partido de homenaje. 
Luego que anunciara su regreso al fútbol, De Ávila reconoció que volvería a dedicarle goles a los Rodríguez Orejuela, "porque ellos están pagando por sus actos". 
De Ávila marcó nuevamente en el Fútbol Profesional Colombiano el 30 de agosto de 2009 en el Estadio Olímpico Pascual Guerrero, dandole el empate al América 1-1 frente a Santa Fe, y el 13 de septiembre anotó el primer gol de América en el clásico 270 frente al Deportivo Cali, ratificándose como máximo goleador del clásico vallecaucano con 19 anotaciones. Al término de la temporada 2009 sale junto a otros diecisiete futbolistas del club. 

6-Juan Carlos Sarnari (29 goles) 
 
Sarnari empezó su carrera en River Plate a la edad de 17 años. En 1963 jugó una temporada por Huracán, regresando a River Plate en 1964. 
En 1966 fue convocado a la Selección de fútbol de Argentina para disputar la Copa Mundial de Fútbol de 1966 en Inglaterra. 
En 1967 se trasladó a Chile para jugar por la Universidad Católica. Posteriormente también jugó por Universidad de Chile. 
En 1973, Sarnari viajó a Colombia donde jugó por Independiente Medellín e Independiente Santa Fe. 

5-Julio César Morales (30 goles) 
 
Nació en 1945 en el barrio Brazo Oriental de la ciudad de Montevideo. Comenzó a jugar e en las divisiones juveniles del Racing Club de Montevideo como extremo izquierdo. A los 16 años debuta en Primera división con Racing. 
En el año 1965, con 20 años, ficha por el Club Nacional de Football. Con Zezé Moreira como entrenador, obtiene los subcampeonatos de la Copa Libertadores de América en 1967 y 1969. Finalmente en 1971, dirigido por Washington Etchamendi, gana la tan ansiada Copa Libertadores trás vencer a Estudiantes de La Plata en partido desempate en la ciudad de Lima. Además de la Libertadores obtiene el título mundial de clubes, la Copa Intercontinental de ese mismo año, al ganarle una serie de dos partidos al Panathinaikos griego. 
En 1973 pasa a jugar en en el FK Austria Viena de la Bundeliga Austríaca donde permanece por 5 temporadas. Consigue 2 trofeos de Primera división, 2 de la Copa de Austria y alcanza el subcampeonato en la Recopa de Europa de 1978. 
Retorna a Nacional en 1979 y nuevamente conquista la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental. También obtiene su sexto título de Primera división de Uruguay. 
En 1982 se retira del fútbol profesional. 

4-Daniel Onega (31 goles) 
 
Apodado "El Fantasma". Centrodelantero. Hermano menor de Ermindo Onega (le llevaba seis años) con el que alcanzó a jugar en la Primera de River Plate. 
Aquel lo trajo de Las Parejas, población de la provincia de Santa Fe, donde nacieron, a probarse en la novena división. Hizo todas las inferiores en el club hasta debutar en Primera. Suplente en el comienzo, se ganó la titularidad gracias a sus goles. Buen cabeceador y rápido en el área (de allí su mote) lo encasillaron como un "punta de lanza" y lejos de la técnica de su hermano. Pero fue un caso de notable evolución. Cuando transfirieron a Ermindo, asumió un poco más la conducción del equipo, se hizo más "armador" y demostró su criterio para el manejo de la pelota y el aprovechamiento de sus compañeros: era el gran servidor de pelotazos para el pique explosivo de Oscar "Pinino" Más. 
En 1966, en una extraordinaria temporada, Daniel Onega, fue el máximo goleador de la Copa Libertadores de América, con 17 tantos, record de mayor anotador en una edición del torneo, que aun esta vigente. Además condujo al equipo argentino por primera vez en su historia a la final del máximo torneo continental. 
Fue convocado varias veces para la Selección y estuvo en el equipo de River que, dirigido por Ángel Labruna, entre 1967 y 1970 estuvo siempre al borde del título sin conseguirlo, aunque si fue varias veces Subcampeón. Como a su hermano, le endosaron esa "culpa" de no salir campeón y por eso algún sector de hinchas lo resistió. 
Fue integrante de la Selección Argentina de 1966 a 1971 y participó en las eliminatorias de 1969 válidas para el Campeonato Mundial de 1970 en México, que finalmente no se clasificó. 
En 1972 pasó a préstamo a Racing Club, donde dejó un buen recuerdo por sus condiciones. En esa temporada el equipo fue segundo de San Lorenzo. Volvió a River, pero su ciclo en la entidad concluyo al finalizar 1973. Se fue a España y actuó allí en el Córdoba hasta 1977. 
En 1978 llego al Millonarios de Bogotá a mediados de la temporada, venia sin ritmo, pues se había retirado al finalizar 1977, sin embargo en pocos partidos recupero su nivel, siendo figura clave para el equipo azul en la obtención del Undecimo Campeonato de Millonarios en el Fútbol Profesional Colombiano. Luego de por fin coronarse campeón, esta vez si se retiro definitivamente del fútbol. 

3-Pedro Virgilio Rocha (36 goles) 
 
Participó en cuatro Campeonatos del Mundo de forma consecutiva: 1962, 1966, 1970 y 1974. También formó parte de la selección uruguaya en la Copa América 1967. 
A nivel de clubes, jugó la mayor parte de su carrera en el Club Atlético Peñarol y en el São Paulo Futebol Clube de Brasil. 
Durante su estancia en el Peñarol, ganó ocho títulos de la Liga Uruguaya (1959-1962, 1964, 1965, 1967, 1968), tres Copa Libertadores (1960, 1961 y 1966), la Copa Intercontinental en 1966 y dos ediciones de la Copa Competencia uruguaya en 1964 y 1967. 
En 1970 Rocha fichó por el São Paulo F.C., donde colaboró en la consecución del Campeonato Paulista en 1971 y 1975. Fue máximo goleador del campeonato en 1972. En 1977, su último año en el club, se convirtieron en campeones nacionales por primera vez en la historia. 
En su carrera también jugó en el Coritiba, donde ganó el Campeonato Paranaense, en el Palmeiras y en el Bangu en Brasil. Su último club fue el Monterrey de México, en 1980. 
En 1997 actuó como entrenador del Kyoto Purple Sanga, club participante en la J. League japonesa. 

2-Fernando Morena (37 goles) 
 
Inició su carrera en las divisiones menores del Racing Club de Montevideo en 1967 para luego pasar a River Plate de Montevideo y debutar en Primera División el 5 de octubre de 1969, cuando tenía 17 años. Sus buenas actuaciones lo llevaron a fichar por Peñarol en 1973, en el cuadro "mirasol" lograría una brillante carrera, siendo el goleador del Campeonato Uruguayo 6 años consecutivos (1973, 1974, 1975, 1976, 1977 y 1978), así mismo de la Copa Libertadores en 1974 y 1975. 
En la temporada 1979-1980 fichó por el Rayo Vallecano, en donde anotó 20 goles en su primera temporada, a pesar de sus buenas actuaciones, no pudo evitar que su equipo descendiera a Segunda División. 
Tras su paso por el Rayo fichó por el Valencia de España para la temporada 1980-1981, obteniendo la Supercopa Europea y anotando el gol del triunfo. Fue el goleador del equipo al anotar 24 goles (16 en liga, 4 en la Copa del Rey y 4 en Copas Europeas). 
En 1981 regresó a Peñarol, donde jugó hasta la temporada 1984. En 1982 fue nuevamente goleador del Campeonato Uruguayo y consiguió la Copa Libertadores de América y la Copa Intercontinental. Luego fichó por Boca Juniors donde jugó sólo 7 partidos. Tras este fugaz pasaje por el fútbol argentino regresó a Peñarol, donde se retiró el 28 de diciembre de 1984, aunque volvió brevemente al fútbol activo, para jugar por Peñarol la Copa Libertadores de América de 1986. 
Tras su retiro, Fernando Morena anotó 334 goles en su carrera profesional entre torneos oficiales de liga, copas nacionales, internacionales y selección nacional. Incluyendo partidos no oficiales y amistosos anotó la impresionante suma de 668 goles. 
En el año 2010, fue reconocido por la FIFA como el cuarto mejor goleador a nivel mundial, con un promedio de 0.85 goles por partido, a lo largo de toda su carrera. 

1-Alberto Spencer (54 goles) 
 
Comenzó a jugar fútbol en las canchas de tierra de su ciudad natal, en el Club Los Andes. Su hermano, Marcos, jugaba en Everest y lo llevó a ese club en 1953, con el que debutó en 1955 contra Emelec. Ocho días después anotó su primer gol en su carrera ante Nueve de Octubre. 
En 1959, gracias a su destacada actuación en la Selección de fútbol de Ecuador en el Sudamericano Extraordinario de 1959 realizado en su país, fue contratado por el Club Atlético Peñarol, que gastó 10 mil dólares en su pase. Con el club uruguayo debutó el 8 de marzo de 1960 en un partido amistoso ante Atlanta de Argentina, convirtiendo 3 goles y en su segundo partido, ante Tigre, hizo otros 2. En Uruguay se convirtió en una leyenda, anotando 326 goles, ganando tres Copa Libertadores, dos Copas Intercontinentales y siete Campeonatos Uruguayos. Tras jugar su segunda Copa Intercontinental, el club Inter de Milán se interesó por él, pero los directivos de CA Peñarol hicieron lo imposible para retenerlo en el club. 
Fue en cuatro ocasiones máximo goleador del Campeonato Uruguayo de Fútbol (1961, 1962, 1967 y 1968) y se consagró, además, como máximo artillero en la historia de la Copa Libertadores (con 54 tantos) y segundo de la Copa Intercontinental (con 6 tantos, solo superado por Pelé con 7 goles). 
Tras su etapa en el Club Atlético Peñarol, regresó a Ecuador, para jugar un año en el Barcelona de Guayaquil, con el que conquistó el Campeonato de Ecuador en 1971. 
Durante su permanencia en el Club Atlético Peñarol le ofrecieron nacionalizarse uruguayo pero no aceptó, sin embargo reforzó a la Selección charrúa en varios encuentros amistosos, logrando incluso marcar un gol. 
Terminada su carrera como futbolista, Spencer anotó 451 goles entre partidos oficiales y amistosos; 445 en los clubes que jugó, 4 en la Selección Ecuatoriana y 1 en la Selección Uruguaya. 
Spencer consta en el puesto Nº 20 en el Ranking del Mejor jugador sudamericano del siglo.